• La JEP tendrá que esperar al gobierno de Iván Duque – El Colombiano

    Pese el presidente Juan Manuel Santos contempla la posibilidad de convocar a sesiones extras al Congreso de la República para que se le de trámite al proyecto de ley que define el reglamento de operación de la Justicia Especial de Paz (JEP), las mayorías no respondieron a su llamado y ya se alinearon con el presidente electo, Iván Duque.

    El ministro del Interior, Guillermo Rivera, manifestó esta tarde que, la que sería la nueva coalición del gobierno entrante, excluyó del orden del día el proyecto de procedimiento de la JEP.

    “Esa decisión solo refleja la indolencia de las mayorías del Senado con las víctimas. Además, la decisión es ilegal porque hay mensaje de urgencia e insistencia del gobierno”, agregó el funcionario.

    El llamado de Santos

    Esta mañana el presidente Juan Manuel Santos ratificó el mensaje de urgencia para esta ley. “La paz tiene que estar por encima de cálculos políticos”, escribió Santos en Twitter.

    Ayer lunes el legislativo tomó la decisión de aplazar, para la próxima legislatura, el estudio de ese proyecto, como lo solicitó el presidente electo, Iván Duque Márquez, días antes de la segunda vuelta.

    Ante esta situación la senadora Claudia López (Alianza Verde) afirmó que, mientras que Duque manda mensajes de “unidad y reconciliación su aplanadora en el Senado aplazó definitivamente la reglamentación de la JEP. Aterrizaje duro a quienes creían que el voto del domingo era para constancias personales y no por el país”.

    Al respecto la senadora Paola Holguín, del Centro Democrático, afirmó que hay senadores que se incomodan porque “se les acabó la aplanadora santista (…) reconozcan que buscando favorecer narco Farc querían reglamentar ley estatutaria que no existe”.

    Según el nuevo mandatario, el Congreso no debe continuar con este proyecto hasta tanto no se conozca el fallo de la Corte Constitucional relacionado con la ley estatutaria de la JEP.

  • Voy a entregar todas, absolutamente todas mis energías por unir a nuestro país: Duque

    Bogotá, 17 de junio de 2018.- El siguiente es el discurso del presidente electo de Colombia, doctor Iván Duque:

    “Realmente hoy es un día muy especial para Colombia. Hoy quiero agradecerle a Dios y al pueblo colombiano porque una nueva generación llega a gobernar con todos y para todos, con la mayor votación de la historia en nuestro país.

    Quiero agradecerle a mi esposa María Juliana, a mis hijos Luciana, Matías y Eloisa, a mi madre -que están acá conmigo-, por el tiempo que me brindaron, por su respaldo y porque espero que esta sea una familia que dé ejemplo y que trabaje todos los días por el pueblo colombiano.

    Con humildad y con honor quiero decirle al pueblo colombiano que voy a entregar todas, absolutamente todas mis energías por unir a nuestro país. ¡No más divisiones, pensemos en un país con todos y para todos!

    Para mí es muy importante decirles a ustedes y a toda Colombia que hoy no hay ciudadanos vencidos, porque quiero ser el presidente que le dé el mismo amor a los que votaron por mí y a los que no lo hicieron o votaron en blanco.

    Se trata hoy, más que nunca, de unir a nuestro país, de construir, porque cuando se construye y no se destruye el futuro es de todos los colombianos.

    Esta elección es la oportunidad que esperábamos para pasar la página de la polarización, la página de los agravios, la página de las ponzoñas. Yo no reconozco enemigos en Colombia. No voy a gobernar con odios, ni mantengo odios, ni tendré odios hacia ningún colombiano. No existen en mi mente ni en mi corazón venganzas ni represalias, se trata de mirar hacia el futuro por el bien de todos los colombianos.

    Esta elección que nos da un mandato amplio, que nos da un mandato claro, porque ha sido una campaña de soluciones y no agresiones, porque ha sido una campaña de propuestas, de principios. Cuando hubo agresiones, siempre una propuesta. Cuando hubo bajezas, siempre altura, que es lo que demandan los colombianos del ejercicio de la política.

    Por eso, esta tiene que ser una oportunidad para que nos unamos en contra de aquellas cosas que le han hecho daño históricamente a Colombia y una de ellas es la corrupción. Nuestra bandera será la lucha frontal contra la corrupción, la politiquería y el clientelismo. Acogemos las propuestas que han sido presentadas en el Congreso, en la Consulta Anticorrupción, porque es un deber de los colombianos, pero iremos mucho más allá porque aquí lo que queremos de una vez por todas es que Colombia, unida, lleve a la corrupción a una derrota total y contundente que se sienta en todo el territorio nacional.
    Vamos a gobernar con transparencia, vamos a gobernar con eficacia y vamos a devolverle a los ciudadanos la esperanza de volver a creer en las instituciones y, bajo ninguna circunstancia, permitiremos que las mafias de la corruptela se sigan apoderando de la salud, de los recursos de las obras públicas, de la alimentación escolar. Seremos el gobierno que, como nunca antes en la historia de nuestro país, enfrente ese cáncer y lo doblegaremos, porque seremos un país unido en ese propósito.

    Hoy, cuando hablamos de esos retos que están en la legalidad, también debemos asumir uno más grande y es que debemos, en todos los rincones del país, construir ese sueño de la seguridad de la mano con la justicia. La seguridad tiene que volver a las calles de nuestras ciudades, tiene que volver a los campos de Colombia, porque la seguridad no es violencia, la seguridad es un valor democrático que nos permite edificar una mejor sociedad, donde estemos libres de miedo, y una sociedad libre de miedo es una sociedad en verdadera paz.

    Nuestro anhelo es que podamos construir consensos para que Colombia tenga una justicia creíble, eficaz, cercana al ciudadano. Una justicia de excelencia en sus jueces, con unas primeras y segundas instancias fortalecidas, que permita, además, que el ciudadano cuando activa su proceder, tenga una respuesta oportuna para generar confianza. Nosotros no vamos a fracturar la justicia, ni vamos a llegar a desinstitucionalizar a Colombia, lo que vamos a hacer es fomentar el gran consenso que reclama el país para que la justicia sea cercana a todos los ciudadanos en cada rincón de Colombia.

    Cuando hablamos de esa legalidad que añoramos, también está de por medio la paz, porque la paz de Colombia es un anhelo de todos y la paz implica que pasemos la página de esa fractura, donde se nos quiso dividir entre amigos y enemigos de la paz. Hoy somos todos amigos de construir esa paz y debe ser una paz que, ante todo, preserve ese deseo de permitirle a la base guerrillera su desmovilización, su desarme y su reinserción efectiva, que permita que llegue la inversión pública a los lugares que han sido golpeados por la violencia, que permita que en el territorio colombiano se puedan adelantar proyectos productivos sostenibles y que eso les dé oportunidad a todos nuestros connacionales y, antes que nada, esa paz que añoramos, que reclama correcciones, tendrá correcciones para que las víctimas de verdad sean el centro del proceso y garanticemos verdad, justicia, reparación y no repetición.

    Esa paz, esa paz que es la que nosotros añoramos, es la que nos tiene que llevar a un sano debate de ideas, porque si los cultivos ilícitos siguen creciendo en nuestro país, amenazando la seguridad nacional, si aparecen dineros y armas escondidas, si vemos que hay algunos que permiten, con sus armas, seguir obstruyendo el curso institucional del país o lo que es peor, acallando a las autoridades y acallando la ciudadanía, ahí lo que estamos haciendo es fracturando el anhelo de la paz. Por eso, pueden tener la plena certeza que obraré como Comandante en Jefe de todos los colombianos para defender nuestra Constitución y que todo el territorio se protejan la vida, la honra y los bienes de los colombianos.

    Por eso, cuando hemos sido francos, cuando hemos sido sinceros como lo hemos sido siempre en el actuar de la política y no estamos mutando de posiciones simplemente para congraciarnos por el aplauso momentáneo o por la oportunidad electorera, nosotros lo que le hemos dicho a Colombia es que nos vamos a hacer trizas los acuerdos, pero a garantizar que la paz sea para todos los colombianos empezando porque la seguridad y la justicia sean las hermanas indicadas para que brille en todo el territorio nacional la esperanza.

    Ese principio de legalidad, también nos invita a enviarle un mensaje a los héroes de Colombia, a los miembros de la Fuerza Pública, a sus familias. Quiero ser el Presidente que les devuelva la fe, la confianza y que pueda sacar adelanta la anhelada ‘ley del veterano’, para que la sociedad colombiana al unísono les dé las gracias por su servicio.

    Ese Gobierno que vamos a construir, de la mano con una mujer excepcional que hoy se las presento como la primera mujer Vicepresidenta en la historia de Colombia: Marta Lucía Ramírez. Ese Gobierno, ese será el Gobierno que lleve a toda Colombia el emprendimiento, porque queremos hacer de nuestro país, el país de las microempresas, de las pequeñas, de las medianas y de las grandes que generen empleo, que permitan expandir la clase media, que permitan derrotar la pobreza y para ello vamos a simplificar el sistema tributario para que el Estado deje construir el éxito de todos los que quieren emprender.

    Lo haremos respetando la responsabilidad fiscal, pero al mismo tiempo buscando el más importante de los logros de una sociedad que cree en el libre emprendimiento y es la derrota para siempre de la pobreza extrema y la construcción de un país de oportunidades. Ese país de emprendimiento es el mismo que durante tantos recorridos que empezaron con los talleres ‘Construyendo País’, fuimos compartiendo con la población campesina de Colombia, porque yo lo que quiero en el campo no es que sigamos perpetuando la pobreza ni la desigualdad, sino que tengamos una clase media rural que crece, que mejora sus condiciones de vida y el Gobierno nuestro será el de la gran reforma rural para llevar los bienes públicos, para llevar la calidad de la vivienda, para llevar la educación y la salud a esta población que se ha sentido excluida por tantos años.

    Ese país será también el país que en el campo colombiano en lugar de propiciar siempre la fractura y la protesta social incentivando odios, lo que va a hacer es generar la fraternidad entre empleadores y trabajadores, y generará la armonía vigorosa entre la agroindustria y el pequeño productor, para que el campo colombiano llegue al resto del mundo y se constituya en un motor de nuestra economía.

    Esa misma Colombia es la que hoy quiero compartir con tantos jóvenes, jóvenes que están en este escenario, que están en esta multitud, que han permitido que esta campaña crezca con entusiasmo y sin odios. Esa es la misma juventud que añora la ciencia, la tecnología y la innovación; la Economía Naranja, el poder de la cultura y la fuerza de la transformación innovativa. ¡Ese país es el que vamos a construir!

    Y quiero, también desde lo más profundo de mi corazón hacer una gran referencia al eje transversal de nuestra propuesta de Gobierno. Nuestro país tiene que ser el país de la sostenibilidad ambiental, aquí nos la vamos a jugar por proteger los páramos, los ríos, los ecosistemas diversos, la protección de la fauna y de la flora. La promoción de los vehículos eléctricos, el país de la reducción, la reutilización y el reciclaje, el país de la ética del Siglo XXI que protege la naturaleza y que crea emprendimiento cuando se produce y se conserva.

    Por eso, aquí ya no hay espacio para seguir incentivando las confrontaciones y las rupturas. Aquí ya no se trata de ‘Duquismo’ o de ‘Petrismo’, se trata de una Colombia para todos nosotros. Hoy, esta campaña ha demostrado que la política de la decencia, de la verdadera decencia, de la que se hace estrechando las manos, abrazando a los colombianos y motivando el diálogo es la que quiere el país. Por eso, nos vamos a convertir de una vez por todas en la Nación de la justicia social, de la política de equidad, donde en todo el territorio garanticemos una educación digna, con jornada única, con doble alimentación, con preescolares, con bachillerato técnico y donde la juventud colombiana vea que llega la educación universitaria gratuita a los estratos 1 y 2 de nuestro país.

    Un Gobierno no es exitoso solamente por un presidente, un Gobierno es exitoso porque logra unir al país para trabajar todos en un mismo propósito. Y vamos a construir esa Nación donde el sistema de salud deje de ser un negocio para algunos y se convierta es en algo que le sirve a todos los colombianos, como una entidad que garantiza la cobertura, la buena remuneración de los médicos, la presencia territorial y que podamos cerrar las EPS de mala calidad, premiando la calidad acreditada por el usuario.

    Queremos un sistema de salud que garantice el aseguramiento, que garantice que los pacientes no tienen que morir en el paseo de la muerte, queremos un sistema de salud donde no tengan que mendigar para recibir el medicamento y que podamos darle a los pacientes vulnerables el tratamiento de recibir el medicamento en su casa o en su cabecera municipal.

    Construimos un programa con cultura y con deporte, porque consideramos que el talento de los colombianos es el mejor patrimonio que tenemos hoy en nuestro país y puedo decirles con la mano en el corazón que el gobierno nuestro, con Marta Lucía Ramírez, le dará a la cultura el protagonismo que se merece en la agenda de desarrollo y le brindará a los deportistas de Colombia esa gran oportunidad de hacer de su talento el mejoramiento integral de su vida, pero esta candidatura no sería posible sin las voces de tantas mujeres en el territorio nacional a quienes hoy les decimos con orgullo: 60 años después de tener los derechos políticos que van a tener mujer vicepresidenta y un gabinete 50 por ciento conformado por mujeres.

    Yo pienso ahora que esta campaña nunca fue sobre mí, fue sobre ustedes porque aquí somos un equipo, y esta campaña que empezó hace dos años y medio, contra muchas adversidades, y la fuimos sorteando una a una, tuvo algo transformador, y es que aquí hubo un sentimiento de convicción y sobre todo el anhelo de pasar para siempre la página de la vieja política de las componendas, de las trapisondas, del clientelismo. Ese ha sido el éxito de esta campaña, aquí no tenemos libretos, aquí no tenemos cosas de maquillaje, aquí no tenemos un discurso simplemente milimétrico, aquí construimos una propuesta con los ciudadanos, escuchado como debe ser la política del Siglo XXI.

    Hoy, le agradezco a las personas que apostaron por esta campaña y esta coalición, y empiezo por agradecerle a Álvaro Uribe Vélez, al Centro Democrático, a nuestro partido, a nuestra bancada, a nuestros dirigentes, y también quiero extenderle mi gratitud al expresidente Andrés Pastrana que también trabajó por esta coalición desde el comienzo.

    Acá nunca se pensó en una coalición de prebendas y mucho menos de canonjías, aquí se trató siempre de respaldar un programa y por eso hoy puedo con la frente en alto y con el cuerpo erguido decirle a los colombianos que conformaremos un gabinete con las mejores personas, con la mejor formación, con el mejor compromiso ético.

    Agradezco a los grupos independientes como el del doctor Alejandro Ordóñez, como el de Jaime Castro, como el de Viviane Morales, al partido MIRA, a Colombia Justa y Libre, a los sindicatos, a las bases liberales, a las bases conservadoras, a los maestros, a los emprendedores y a alguien que le quiero hoy mandar un mensaje, y digo alguien porque para mí es una sola: a nuestros artistas, a nuestros juglares, a nuestros compositores, a esas personas que con su música y alegría también irradiaron de esperanza al pueblo colombiano; a todos los emprendedores jóvenes, a los pequeños empresarios, a los transportadores, al sector de las confecciones, a todos los que nos acompañaron en este trasegar les debo agradecer. Y al equipo de campaña, a un equipo de campaña que lo lideró Luís Guillermo Echeverri con un gran compromiso.

    Hoy recuerdo cómo con su liderazgo hace años con Alicia, con Gloriza, con Juan Carlos, con Juan, con Felipe, con Alberto, con tantos de ustedes empezamos a labrar lo que para muchos era una osadía y era que una nueva generación fuera capaz de recorrer el territorio y ganarse el corazón de los colombianos. ¡Lo logramos! Gracias a ustedes que creyeron en nuestra propuesta.

    Y por eso, el mensaje que hoy quiero compartir con toda Colombia es que somos una Colombia en medio de nuestras diferencias, que somos una Colombia con esa gran riqueza diversa que tenemos en el territorio, que somos una Colombia donde no tenemos que pensar igual, pero que tenemos que concentrarnos en las cosas que nos unen y no en las cosas que nos dividen.

    Nosotros no vamos a despojar a nadie de los derechos que han conseguido en nuestro país, nosotros vamos a tener siempre una actitud constructiva en el Gobierno, deliberante pero motivada por consolidar esta idea del ‘Pacto por Colombia’, donde saquemos adelante esa agenda de reformas que ponga a este país a crecer, a derrotar la pobreza, a expandir la clase media, a irrigar esperanza de nuevo en cada rincón del territorio.

    Un presidente no hace milagros ni tampoco nosotros vamos a producir milagros de un día para otro, vamos a trabajar con ustedes, con los comerciantes, con los sindicalistas, con los empresarios, con los médicos, los profesores, los jueces, con todos, con los afrocolombianos, con los indígenas, con todas las comunidades de nuestro país, porque el objetivo nuestro no es llegar a la Presidencia, el objetivo nuestro es la transformación de Colombia, de ese país próspero que tanto anhelamos.

    Hoy, ustedes no saben cuánto añoro que estuviera en este escenario mi padre. Yo sé que él está desde el cielo acompañándome con sus consejos, con su influencia, con los principios. Mi padre siempre me enseñó que en política se puede tener disensos y se puede mantener diferencias profundas, pero lo que no se puede hacer jamás es fomentar el odio y lo que no se puede hacer jamás es anteponer el interés personal al interés general.

    Yo he estado en la oposición política y desde la oposición política fui capaz de sacar leyes concertando con todos los sectores y también fui capaz desde la oposición de respaldar las iniciativas de otros partidos y del mismo Gobierno cuando le sirve a Colombia.

    Por eso, yo invito a que todos en este momento nos preocupemos, no por si mañana se genera una oposición hirsuta en Colombia, sino que nos preocupemos de una vez por todas para que en medio de las diferencias seamos capaces de construir, porque esa construcción de país es la que hoy una nueva generación empodera con estos más de 10 millones de votos, que nos dan el mandato claro para liderar a Colombia.

    Ha llegado el momento para que esta nueva generación recorra cada rincón de Colombia motivando el trabajo de las comunidades, ha llegado el momento de estrecharnos la mano, ha llegado el momento de mirar hacia adelante, ha llegado el momento de la esperanza, porque aquí nosotros demostramos que cuando hay una idea clara, que cuando se respetan las diferencias, que cuando somos capaces de debatir sin agresiones, el pueblo colombiano reacciona con su mandato soberano.

    Les pido a ustedes que a partir de hoy sigamos este trabajo que empezamos, aquí no termina nuestra lucha, nuestra lucha continúa desde el Gobierno, con ustedes, en las calles, recorriendo Colombia, porque estaré en cada semana en talleres ‘Construyendo País’, conectando con el amor del pueblo colombiano.

    ¡Qué viva Colombia!

    ¡Qué viva la democracia!

    ¡Vamos por el futuro!

    ¡Vamos Colombia!

    ¡Sí se pudo!

    ¡Pa’ delante!

    Muchas gracias”.

    (Fin)

  • Uribe sobre consulta anticorrupción

    “Me preocupa que el voto que voy a anunciar se interprete como una intención de apaciguar a detractores o una postura de apariencia por motivos electorales, no soy contrario a buscar acuerdos, pero he preferido agudizar la contradicción que tenderle puentes de debilidad a la infamia. Procuro decir lo que pienso sin filtros electorales, que nadie piense que mi voto es para esquivar el debate sobre Empresas Públicas de Medellín, un patrimonio público construido por un pueblo trabajador y austero, o para esquivar el debate sobre mi actividad como Gobernador, que promovió que Hidroituango tuviera participación societaria del Departamento, para aliviar sus finanzas, para que no dependiera de los licores y del cigarrillo, debo recordar en este momento difícil por el tema, que la licencia ambiental empezó a tramitarse en 1999 y la concedió un Ministro honorable 10 años después, Carlos Costa. Voy a votar positivamente señor Presidente y Honorables Senadores, porque he sido honorable, porque he administrado el patrimonio público con decencia, con austeridad y sin desgreño, algo que le falta a esta consulta es elevar a la categoría de corrupción el desgreño, que casi quiebra a Bogotá en la administración anterior. Voto porque hemos luchado por muchos de estos puntos desde 2003. Voto por respeto al Centro Democrático, a una bancada de compañeros honorables y cumplidos. Voto acatando la instrucción del doctor Iván Duque, ajeno a la politiquería, ajeno a la mentira, ajeno al sofisma para producir desviaciones del electorado, ese joven Iván Duque que combina la difícil combinación de la firmeza y la decencia. Señor Presidente anuncio mi voto positivo para honrar la palabra ante el pueblo colombiano”

  • IVÁN DUQUE

    Posted by
    Abelardo De La Espriella

    El 23 de octubre del año 2016, en una de las ñapas del artículo publicado ese día en el diario El Heraldo de Barranquilla, señalé enfáticamente, con la certeza de quien sabe lo que dice, lo siguiente: “Si el uribismo quiere ser opción real de poder, debe pensar en Iván Duque”. Aquella manifestación no obedeció a caprichos del suscrito o a preferencias políticas particulares; todo lo contrario: se trataba de una conclusión lógica, construída a partir de mi experiencia personal sobre las calidades humanas y profesionales de Duque.

    A Iván lo conocí en la Universidad Sergio Arboleda, nuestra Alma Mater, hace 23 años. Éramos unos simples mozalbetes que soñábamos con ser abogados. Por ese entonces él contaba con 19 años y yo con 17. Siempre fue un tipo ponderado, maduro, ecuánime, leal y muy inteligente. Diría yo que es la clase de persona que nace vieja, como viviendo la última de muchas existencias. Se vestía de corbata casi siempre y solo hablaba de cosas trascendentales. De vez en cuando dejaba escapar al muchacho que habitaba en él, y entonces ahí aparecía el bacán de mil facetas y bohemia (con seguridad por aquello del swing que le viene de tener sangre costeña), al que le fascinan la música, la poesía y el fútbol.

    Mientras muchos de sus contemporáneos (incluyéndome a mí) nos distraíamos de seguido con los placeres mundanos que prodiga la vida universitaria, Iván se quemaba las pestañas analizando temas jurídicos y económicos, y también ahondando en teorías políticas de los distintos lados del espectro ideológico (tiene definido desde esas épocas que la izquierda radical es un cáncer para cualquier sociedad). Se mostraba acucioso, disciplinado y metódico. Los años maravillosos de esa época me permitieron, de primera mano, reconocer el talante y la dimensión de Duque. Como en el mundo de los caballos: el potro que va a ser bueno, pinta desde temprana edad.

    En la vida la genética cumple siempre un papel de sustantiva importancia: varios de los rasgos de la personalidad de Iván son heredados de su padre, con quien tuve la oportunidad de compartir múltiples veces cuando este se desempeñó como Registrador Nacional. Iván Duque papá era un dandy de finas maneras y elegante vestir, tenía un verbo florido y una cultura tan vasta como las montañas de su Antioquia natal. Los buenos consejos sobre la vida y los análisis acertados de Duque Escobar acerca de la cotidianidad y el devenir democrático eran reconocidos por cercanos y detractores. No hay duda de que el Iván político es la consecuencia del legado de su padre; no tanto así la coquetería y el enamoramiento perenne que caracterizaron al patriarca de los Duque.

    Iván siguió su camino y se fue a vivir a los Estados Unidos, en donde se preparó, trabajó duro y obtuvo sobrados y muy importantes logros. Empezó a asesorar al expresidente Álvaro Uribe en temas internacionales, al tiempo que desarrollaba una gran labor en el BID, como consultor. Uribe, que es un titán de la política, advirtió de inmediato las excelsas calidades de Duque.

    Luego vino su rutilante paso por el Senado, y el país fue testigo de excepción de las batallas decididas que libró Duque en la cuna de la democracia, siempre defendiendo los altos intereses de la República y la institucionalidad. Fue elegido y reconocido por el Congreso, por agremiaciones y por los medios como el mejor Senador de Colombia. Duque ha llegado a donde está por sus méritos. Así de simple.
    En la campaña presidencial que está a punto de concluir, Duque también ha probado que es tremendo gallo y “cipote” estadista: no hay tema que tenga que ver con el manejo de la cosa pública que no domine.

    Iván Duque representa todo lo que un buen colombiano debería ser: el candidato del partido Centro Democrático es el ejemplo vivo de que la consagración, el estudio, la pulcritud y la coherencia de principios, son los caminos que conducen a la realización de los éxitos. Sus malquerientes lo señalan por no tener la suficiente experiencia para dirigir los destinos de una nación tan convulsionada como la nuestra: pero tranquilos, “ciudadanos preocupados”, la genialidad y la decencia remplazan cualquier ausencia.

    Iván Duque tiene la responsabilidad histórica de salvar a Colombia. No dudo ni por un segundo de que será un presidente inmejorable, un líder que sacará a esta patria adolorida del asqueroso lodazal en el que Santos la deja sumergida. Todas las esperanzas de un pueblo asqueado de la corrupción sin límites del gobierno del tartufo, y asediado por la demagogia y el populismo que encarna Gustavo Petro, están puestas en Duque.

    Solo una cosa lamento con mucha nostalgia de esta historia: que su viejo no pueda ser testigo de las cosas maravillosas que Iván hará por Colombia.

    ¡¡ Que viva Colombia y a votar todos con entusiasmo y patriotismo por Iván Duque y Marta Lucía Ramírez !!!

  • Discurso del candidato presidencial Iván Duque, tras conocer los resultados de la jornada electoral

    Bogotá,  27 de mayo de 2018. El siguiente es el discurso del doctor Iván Duque, tras conocer los resultados de la jornada electoral de este domingo 27 de mayo:

    “Estoy realmente emocionado de esta jornada del día de hoy. Quiero darle gracias a Dios y a todos los colombianos que votaron hoy, expresando su voluntad por mí, y por todos los candidatos. ¡Hoy ha ganado la democracia colombiana!

    Esta ha sido una campaña de ideas, de propuestas, de principios, donde hemos recorrido todos los rincones de Colombia. Empezamos hace más de dos años y medio con los talleres ‘Construyendo País’, y cada uno de ustedes fue respaldando nuestras propuestas, nuestras ideas. Y hoy, gracias a ustedes, gracias a un gran equipo de campaña liderado por Luigi Echeverri, he logrado la votación más alta que se conoce en Colombia en una primera vuelta.

    Los resultados de hoy son de ustedes, porque esta campaña no es un proyecto individual, no es un proyecto vanidoso, es un proyecto colectivo que la da una oportunidad a una nueva generación que quiere gobernar a Colombia con todos y para todos. Y ahora tenemos el deber de seguir adelante para lograr la victoria el 17 de junio.

    A mí, me enorgullece estar esta noche acompañado de una gran mujer, de una mujer que ha dado todo por este país, y que estoy seguro va a ser la primera mujer vicepresidenta en la historia de Colombia, Marta Lucía Ramírez.

    También, esta noche, están conmigo mi esposa María Juliana, mis hijos Luciana, Matías y Eloísa, ellos me han regalado su tiempo, me han dado su apoyo, para dedicárselo a esta campaña y a este país.

    Con Marta Lucía empezamos una coalición que ha ido creciendo, que ha contado con el respaldo de personas como el doctor Alejandro Ordóñez, como Angelino Garzón, como Viviane Morales, como los amigos del MIRA, como los amigos de Colombia Justa Libres, con las bases conservadoras, con bases también de otros partidos, como el Partido Liberal, con independientes, pero ante todo también quiero esta noche, expresarle mi gratitud a mi partido, al Centro Democrático, a una gran bancada.

    Darle también mi gratitud a esas dos personas que ayudaron a liderar esta coalición, cuando estábamos discutiendo a comienzos del año 2017 cómo darle vida. Y quiero hoy desde la distancia expresarle mi gratitud, mi admiración y mi afecto, al expresidente Álvaro Uribe Vélez, y también hacerle un gran reconocimiento al expresidente Andrés Pastrana quien está con nosotros desde hace tiempo.

    Amigos, hoy le demostramos a Colombia que hay una nueva generación que hace parte de ese 73 por ciento de los colombianos que somos menores de 45 años, y queremos gobernar con todos y para todos los colombianos. Que queremos una política con decencia, una política capaz de hablar con ‘P’ mayúscula, de la política que se hace con principios, con propuestas y pensando en el progreso del país.

    Hoy los colombianos nos han dado un voto de confianza para que iniciemos una gran transformación en Colombia, por eso quiero hoy decir, que quiero ser el presidente que una nuestro país, que no gobierne con espejo retrovisor, sino mirando hacia el futuro de Colombia, pensando en lo que este país necesita para su progreso.

    Por eso esta noche también después de esta campaña, de esta primera jornada de campaña, quiero hacerles un reconocimiento a mis contendores, ellos nunca han sido ni serán mis enemigos.

    Quiero empezar por expresarle mi gratitud al doctor Sergio Fajardo, él ha hecho una campaña con temas importantes para el país, y nos sintonizamos con él en la idea de trabajar en la educación, en la ética y en un gran sentido de colaboración cívica.

    También quiero hacerle un reconocimiento al doctor Germán Vargas Lleras, él le presentó a Colombia un programa riguroso, serio, teníamos algunas diferencias, pero hay que reconocer el trabajo arduo, y también reconocer que abordó temas tan importantes para el país, como la cultura, el deporte y la innovación, y creo que tenemos que pensar en cómo unir esos temas en esa idea de un país para todos. Le hago ese llamado, también, al doctor Vargas Lleras.

    Al doctor Humberto de La Calle, le quiero expresar que lo respeto como persona, que hemos tenido diferencias y las hemos ventilado en los espacios de debate, pero también le reconozco su aporte en la campaña a temas tan importantes como la salud y también como los derechos de las comunidades étnicas en Colombia. Le extiendo mi saludo y mi felicitación por esta campaña.

     Al doctor Gustavo Petro, lo invito hoy, a que tengamos una campaña donde podamos debatir con claridad. Hoy quiero decirles a ustedes y le quiero decir al doctor Gustavo Petro, que estamos listos a la confrontación de ideas y de propuestas, que estamos listos a darle a Colombia un debate con altura, donde podamos ventilar nuestras diferencias y que sean los colombianos en las urnas los que definan el rumbo del país, porque estoy seguro que la esperanza está por encima del odio de clases.

    De cara a esta segunda vuelta, yo quiero dejarle claro a los colombianos que queremos gobernar con todos y para todos, y que Colombia necesita abordar una agenda de desarrollo, una agenda de país, que sea absolutamente clara en las propuestas, porque esta campaña no puede ser solamente de apelar a los discursos emotivos y dejar a un lado lo que verdaderamente necesita el ciudadano.

    Un país como Colombia, necesita un gobierno que desde el primer día asuma la lucha contra la corrupción como la quiero asumir como presidente de los colombianos. Yo quiero hoy decirle al país que ha llegado el momento de empoderar al ciudadano para que todos los ciudadanos de Colombia puedan denunciar a través de muchos mecanismos a todos los corruptos y que ellos sepan que la sociedad entera los está mirando, para que como país también apliquemos la extinción de dominio exprés y le quitemos a los corruptos hasta el último peso de su patrimonio. Y que con eso resarzan a la sociedad colombiana.

    También nuestra propuesta de lucha contra la corrupción invita al país a que endurezcamos las penas; no queremos más cinismo de los corruptos que muchas veces cuando son capturados se someten a un principio de oportunidad, están un corto tiempo en la cárcel y después salen a ostentar su fortuna. El mensaje nuestro es duro: vamos a endurecer las penas para los corruptos y se va a acabar la casa por cárcel y la reducción de penas para esos delitos.

    Vamos a enfrentar y a desmontar los abusos de la contratación directa, vamos a desmontar los carteles de únicos proponentes y le vamos a decir con claridad a toda la nación: empresa que corrompa un funcionario, ni la empresa, ni los dueños, ni sus gestores, podrán jamás volver a contratar con el Estado colombiano. Tenemos que asumir esas tareas con firmeza.

    Vamos a tener un gobierno comprometido en ponerle fin a la mermelada, que los presupuestos nacionales tengan todas las partidas abiertas al escrutinio ciudadano y que el entendimiento con el Congreso sea a plena luz del día, hablando sobre los proyectos y siendo aprobados con la veeduría ciudadana, pero se acaban las canonjías y se acaban las componendas y trapisondas, donde se negocian votos por dinero o votos por contratos. Vamos a devolverle la honorabilidad y la transparencia al manejo de las relaciones entre el Ejecutivo y el poder Legislativo.

    Vamos a asumir una tarea clara en materia de legalidad y es defender a la familia y defender aquellas conductas que atentan hoy contra nuestro país. No queremos más niños víctimas de violaciones y asesinatos, no queremos más niños que vean truncados los sueños de la ingenuidad en sus primeros años, porque aparecen algunos criminales a despojarlos de su inocencia. Hoy quiero ser claro, nos la vamos a jugar para sacar adelante la cadena perpetua para violadores y asesinos de menores en nuestro país.

    Yo quiero que en materia de legalidad también cuando hablamos de la familia nos preocupemos por esos cientos de miles de colombianos, jóvenes la gran mayoría, que están hoy en la tragedia de la drogadicción. No queremos más destrucción de la juventud y por eso hoy voy asumir el reto de sacar de los parques y de las calles de Colombia a los jíbaros, para que no sigan envenenando a la juventud. Lo tenemos que hacer tomando acciones y esas acciones implican que a los adictos hay que darles rehabilitación, que cualquier dosis debe ser decomisada y que los jíbaros deben ir a las cárceles de manera rápida y oportuna, con el apoyo de las autoridades.

    Yo quiero que en materia de legalidad también asumamos esa gran tarea de replicar esa frase que dice que, si educamos bien al niño, no tenemos que castigar al adulto. Por eso, hay que revivir ese buen vínculo que hay entre la educación y la familia, que, así como la familia transmite valores, el colegio debe acompañar ese propósito y quiero ser el presidente con un gran equipo, que le devuelva al sistema educativo las cátedras de cívica y urbanidad para volver a sembrar esa buena fibra ética en el pueblo colombiano, que prevenga desde edad temprana las tentaciones de la delincuencia.

    Yo quiero hoy también cuando hablamos de legalidad hablarle con mucho afecto y mucho amor a los militares, a la reserva activa y a sus familias. Ellos han dado todo por nuestro país y muchos de ellos hoy están en situaciones realmente críticas socialmente. Por eso, he asumido el compromiso de ser el presidente de Colombia que trabaje para que tengamos la Ley del Veterano y que toda Colombia les dé las gracias a esos héroes permitiéndoles mejores de acceso a bienes y servicios.

    Yo quiero hoy también hablarle a los colombianos sobre la seguridad y sobre la paz. En Colombia no hay enemigos de la paz distintos a los que han pretendido por la violencia, acallar al pueblo colombiano. Por eso, tenemos que ser capaces de hablarle con claridad a Colombia: nosotros no queremos hacer trizas los acuerdos, lo que queremos es dejar claro que la Colombia de paz, es la Colombia donde la paz se encuentra con la justicia, hay verdad, hay reparación, hay cumplimiento de penas, y se resarce y se satisfacen los anhelos de las víctimas.

    Por eso, hoy también digo con claridad que nosotros tenemos que ser amables, grandes y generosos con esa base guerrillera que ha hecho tránsito a la desmovilización, al desarme y la reinserción, pero tenemos que garantizar que los máximos responsables, de verdad, le cumplen al país, no reinciden, reparan las víctimas, dicen toda la verdad asumiendo responsabilidades y cumplen sus penas porque si no tenemos eso, la paz nunca va a ser duradera y ahí es donde tenemos que encontrarnos todos los colombianos, hacer esas modificaciones en un gran acuerdo por el futuro del país.

    Nuestra agenda de legalidad también se encuentra con la equidad, porque nosotros tenemos que ser el país que construya verdadera justicia social y la justicia social requiere también propuestas concretas no discursos vacíos, no incitar al odio de clases, no estigmatizar a los sectores productivos. Por eso hemos recorrido cada rincón del territorio y nos hemos sentado a hablar con los campesinos de Colombia, hemos hablado con los pequeños, con los medianos y con los grandes productores, y hoy quiero, hablando de equidad, mandarle ese mensaje a la Colombia campesina. Muchos de ellos están agobiados por el gota a gota, otros están privados de tener acceso al crédito, otros no pueden sencillamente vender sus productos porque están anclados en una especie de exclusión biográfica por el mal estado de la infraestructura.

    Por eso hoy, ante ustedes y de cara a la segunda vuelta, lo digo con alegría: quiero ser el presidente del renacer del campo colombiano. El presidente que despolitice todas las instituciones del sector rural, que se preocupe por tener un Banco Agrario que realmente le llegue al pequeño productor y que, además, hagamos una amnistía para sacar de las centrales de crédito a muchos campesinos que son hoy prisioneros del gota a gota.

    Esa agenda rural, también está concentrada en los bienes públicos, en las vías terciarias con placa huella empleando a la acción comunitaria. Están concentradas, además, en trabajar para que haya reservorios de agua, para que tengamos distritos de riego, centros de acopio, para que tengamos bancos de maquinaria y, sobre todo, para que tengamos una relación fraterna entre el pequeño productor y la agroindustria y que motivemos como nunca antes la inversión en el campo, pero siempre con la condición de generar empleos permanentes y de calidad para derrotar la informalidad rural.

    Esa agenda, esa agenda es la que necesita el campo colombiano, no la incitación al odio, no el salir con el dedo expropiador a hablar de quitarle la tierra a unos o a otros. Vamos a buscar que la política de tierras en Colombia sea equitativa, partiendo siempre del respeto por la propiedad privada, la tenencia de buena fe y el amor fraterno al campesino, y que vamos a quitarle a las mafias, a los grupos armados ilegales todos los recursos que tienen para sus actividades ilícitas y le vamos a dar al campesino colombiano un tratamiento cercano, afectuoso, vinculándolos a oportunidades tan elementales como el mejoramiento de 180 mil viviendas rurales en los próximos 4 años. Esta es la agenda social del campo colombiano.

    Yo quiero hablarle a la juventud colombiana, a esos jóvenes que nos han apoyado, que han recorrido el país con nosotros y que nos han hecho hincapié en la agenda de educación.

    En la agenda de educación, lo primero que necesitamos es entender que un niño con hambre no aprende, y que los programas de nutrición tienen que llegar a esa población necesitada, pero deben llegar con una premisa: no le vuelve a meter la mano a esos recursos un solo político, porque vamos a velar por la transparencia en la asignación y porque padres y madres de familia supervisen su ejecución.

    Vamos a ser el gobierno que profundice la cobertura de educación preescolar, trabajando con cajas de compensación con el sector privado, con asociaciones de maestros. Vamos a impulsar la jornada única con doble alimentación y espero generalizar en Colombia ese anhelo que nos han pedido tantos jóvenes, que los bachilleres se gradúen en una mano con el título de bachiller y en la otra con el título de técnico para el empleo, para ayudar a su familia según la vocación productiva de sus regiones.

    Ha llegado el momento de invitar a Colombia a que tengamos educación universitaria gratuita para los estratos uno y dos, y que vayamos ampliando esa cobertura dando educación presencial, semipresencial y virtual donde corresponda, pero seremos el gobierno que integrará esa oferta con el fortalecimiento de la universidad pública y al mismo tiempo llevando la tecnología educativa a los lugares más apartados del territorio; es así como vamos a cerrar las brechas de la desigualdad con una educación moderna y advirtiendo una cosa, queremos ayudarle a los maestros de Colombia y por eso hemos lanzado el programa “Ser profe paga”, para que los maestros tengan una adecuada remuneración, para que tengan becas de especialización.

     Yo quiero que hoy les hablemos a los colombianos que están agobiados por un mal servicio de salud, a los colombianos que van a una EPS y los despachan con acetaminofén y una palmada, a los que les demoran cuatro meses para ver un especialista, a los que no tienen el medicamento cerca y tienen que acudir siempre a la tutela, hoy les digo a esos colombianos que vamos a hacer una reforma al sistema de salud para que no se le siga pagando a las EPS solamente por el número de afiliados y se les pague también por la calidad del servicio acreditado por ustedes para que saquemos de funcionamiento las de mala calidad y pensemos en un sistema solidario.

    Hoy quiero decir que queremos que al médico residente se le pueda pagar, hoy quiero decir que ha llegado también el momento de sacar adelante una ‘ley de punto final’ en salud para que saldemos la deuda y que las deudas acumuladas de más de 90 días impliquen sanciones patrimoniales para que no se abuse más sobre la red hospitalaria y se le deje pagar a los médicos y a las enfermeras de Colombia.

    Hoy quiero hablarles también a los pensionados de Colombia, los pensionados de nuestro país anhelan un sistema equitativo, un sistema donde no se aumente la edad de jubilación porque allí no está el desafío, el desafío está en tener más cotizantes que tengan un empleo formal y esa va a ser mi primera gran decisión, aumentar la formalización para tener más cotizantes. Segundo, no acabar con la pensión sustitutiva que necesitan tanto las familias y garantizar que una verdadera reforma pensional permita que los subsidios no se queden en los más ricos y lleguen a los colombianos que realmente lo necesitan. Esa es la equidad del sistema pensional que queremos construir sin fanatismos, sin cinismos, sino con una verdadera calidad de servicio.

    Yo quiero que esta agenda de equidad también se traduzca en algo elemental, la expansión de nuestra clase media en Colombia, pero la clase media no se expande con discursos, no se expande con populismos, no se expande simplemente con el discurso expropiador que ha llevado al fracaso a otros países. Lo que Colombia necesita es emprendimiento, un país donde tengamos micro, pequeñas y medianas empresas, capaz de generar empleo permanente y que eso nos permita tener una fuerza laboral que mejora sus ingresos.

    Pero no nos llamemos a engaños ni nos digamos mentiras, las empresas en Colombia hoy están asfixiadas por impuestos como lo están los consumidores, porque hemos tenido un Estado que ha gastado desaforadamente y después de la pasa la factura a la ciudadanía.

     Por eso, quiero ser el Presidente que elimine los gastos innecesarios, que le haga una reforma a la administración pública, que además reduzca la evasión, que confronte la corrupción para que podamos bajar impuestos, mejorar los ingresos de los trabajadores, tener más inversión y generar un crecimiento sostenido para toda Colombia. Es así como se recupera esta economía y no simplemente con el discurso expropiador.

    Yo quiero que todos los colombianos nos unamos en darle al emprendimiento el espacio de la economía naranja, del turismo, de la ciencia, la tecnología, que le apostemos a la innovación; que ese emprendimiento vaya de la mano con un crecimiento responsable con el medio ambiente, que valore la biodiversidad, que proteja los páramos de Colombia y además promueva los vehículos eléctricos, que genere una cultura e reciclaje, de reutilización, de reducción.

    Yo quiero que este sea el país donde medio ambiente y desarrollo se unan en una premisa: producir conservando y conservar produciendo, es así como estoy seguro que tendremos un desarrollo para todos.

    Yo quiero que esta sea una nación donde podamos todos unirnos en la construcción de este camino. Por eso estoy seguro que cuando hablamos de esperanza, le estamos dando a Colombia el verdadero sentido de reflexionar y compartir.

    Yo quiero hoy hacerle un llamado a todos los colombianos, de todos los sectores políticos a que vean que aquí hay una verdadera alternativa para el futuro de nuestro país, que nosotros no estamos predicando el odio de clases sino la fraternidad entre trabajadores y empleadores; que nosotros no queremos estigmatizar sectores sino garantizar que todos se manejen con la mayor responsabilidad con las comunidades y con el medio ambiente; que nosotros no queremos las ilusiones, que se llenan de promesas y cuando gobiernan son la encarnación del incumplimiento, como lo vivió Bogotá hace pocos años.

    Yo quiero que hoy nos demos la oportunidad de seguir adelante, que hoy nos demos la oportunidad de entender que la seguridad es un valor democrático y es un bien público, de entender que sin seguridad no se pueden ejercer las libertades, que sin emprendimiento no hay progreso económico; y sin seguridad y sin emprendimiento, no hay equidad.

    Por eso, en la vida son más las cosas que nos unen que las que nos separan; nos une más la esperanza, que el resentimiento; nos une más el amor, que la venganza; nos une más el futuro, que el pasado; nos une más el optimismo, que la decepción; nos une más construir, que destruir, porque cuando se construye y no se destruye, el futuro es para todos.

    Vamos a trabajar en estas tres semanas con amor por este país, vamos a darle ese afecto a todas las regiones, vamos a trabajar por y con la Colombia indígena, por y con la Colombia afrodescendiente, por y con todos los rincones de nuestro país. Hoy han sido más de 21 departamentos los que nos dieron su respaldo, y con gratitud y humildad les digo que voy a trabajar en estas tres semanas para ganarme ese derecho a ser su Presidente y unir a Colombia.

     Los invito a que no descansemos, a que invitemos a todos, a los que votaron por nosotros y a los que no lo hicieron para que lo hagan ahora en esta segunda vuelta; ha llegado el momento de una nueva generación y estoy seguro que juntos vamos a darle a Colombia ese camino de ser un país grande, que todos nos sintamos orgullosos cuando tengamos nuestro pasaporte, cuando veamos nuestro tricolor, cuando miremos el firmamento y siempre con el cuerpo erguido y con la frente en alto decirle a este país que vamos por el progreso.

    ¡Muchísimas gracias!”

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