• Alerta sobre crisis humanitaria

    Bogotá D.C, 17 de agosto de 2017. Ante la creciente crisis en Venezuela por la dictadura de Maduro, que ya se está sintiendo en algunas ciudades de Colombia, ayer el Senado de la República declaró sesión informal para escuchar a la diputada de Voluntad Popular por el Estado de Táchira, Gaby Andreina Arellano.

    Arellano sostuvo: “no estoy aquí como Diputada solamente, estoy aquí como la voz de millones de venezolanos que se desplazan a territorio colombiano por causa de la hambruna que instauró la narco dictadura de Maduro”, expuso que “a diario pasan más de veinticinco mil venezolanos, y este número se ha incrementado después del 30 de julio cuando se impuso a sangre y fuego una fraudulenta Constituyente”.

    Prendió las alarmas explicando que “los miles de venezolanos que están llegando a este país no quieren ser un estorbo, no quieren ser un problema, pero si no se decreta una emergencia humanitaria en la frontera colombo venezolana, se van a incrementar muchos problemas para Colombia y su gente”

    La Diputada venezolana le solicitó al Senado de Colombia ayuda para sacar un comunicado donde se pida decretar la crisis humanitaria en la frontera, dijo que uno de los grandes problemas es que sus compatriotas no sólo están pasando con hambre, están llegando a Colombia con enfermedades que fueron erradicadas décadas atrás en nuestro país.

    Finalizó Arellano diciendo que “no puede haber paz en Venezuela si hay guerra en Colombia, no puede haber paz en Colombia si hay una narco dictadura en Venezuela”.

    En esta misma plenaria se sometió a votación una proposición firmada por un grupo de Senadores de diferentes Partidos para solicitar al Gobierno Nacional decretar la emergencia humanitaria en la frontera colombo-venezolana, para poder recibir así, apoyo de las instituciones de Naciones Unidas enfocadas en este tema. Proposición

    (Fin)

  • PALABRAS DIRECTOR HONORÍFICO DEL CENTRO DEMOCRÁTICO, DOCTOR JAIME JARAMILLO PANESSO

    Había una vez un país donde los gallinazos comían caviar en el comedor del palacio presidencial. No eran cuatro gatos, como decía el jefe de comunicaciones del bajo mundo. Eran cuarenta gallinazos que nunca habían leído las aventuras perniciosas de Alí Babá. Los gallinazos gozaban de cabal respeto por el rey de los goleros que, por ser el que más engullía las comisiones derivadas de los contratistas, necesitaba constantemente que el gallinazo de Minas y Petróleos, le aplicara en el gozne de la mandíbula inferior, varias gotas de aceite tres en uno.

    Lo increíble de esta historia zoológica es el origen del caviar: fue descubierto en varias caletas halladas en los llanos del Yarí y en la madriguera de unas ratas dispensadoras de fuego en las laderas de Marquetalia. Cuentan los biógrafos del rey de los gallinazos, que los finos porcentajes en los negocios fueron tan lucrativos, que el monarca de los gallinazos tuvo un cáncer prostático mandibular.

    Murió buscando caletas en la sala de audiencias de la Corte Constitucional.

    ¿Qué necesita un país donde los gobernantes se atragantan del oro y la yerba canabis  que  producen  sus aliados políticos, dueños de la balanza comercial y del comercio internacional?

    Colombia necesita desarrollar la calidad conceptual de su pueblo para una mejor comprensión de las batallas políticas. Y aumentar la capacidad de organización como sociedad, para superar las nociones de democracia representativa y democracia participativa y enrutarse hacia una democracia deliberativa, tal como se hizo en un mandato presidencial reciente con los consejos comunitarios.

    Colombia requiere de liderazgos en cada una de las partes orgánicas de la nación, es decir, en los gremios empresariales de la producción y del comercio, en las organizaciones de vecinos, en las comunitarias, en las sindicales,  en las asociaciones de profesionales y tecnólogos, en los reservistas de la policía y de las fuerzas armadas. Existe un cuarteamiento de las fuerzas sociales y populares que entregan la soberanía del voto a los aventureros de la política, a los narcotizadores de la conciencia pública, que es el componente fundamental del ejercicio de la ciudadanía.

    Ese es el propósito del Centro Democrático al instalarse no solo en el corazón de las clases medias y populares  colombianas, sino en el pensamiento crítico y combativo de la ciudadanía. Las marchas impresionantes realizadas en los últimos años demuestran que no somos un pueblo dormido ni una masa daltónica que confunde los colores de la tricolor bandera con la hemofilia de la hoz y del martillo. Esa fuerza de la política democrática es el pegamento, el cemento que nos obliga a la unidad interna de nuestros militantes, simpatizantes y amigos. La unidad es la estrella del triunfo y la llave para realizar las alianzas o coaliciones con partidos o corrientes sociales que nos liguen con un denominador común. El enemigo político del Centro Democrático nos enviará divisionistas camuflados para sembrar incertidumbre y envidias ficticias. Pondrán  calumnias en las primeras páginas de sus revistas pornográficas y en los almizcleros de sus canales de radio, tv y prensa escrita. Es  más, al verse perdidos en sus objetivos continuistas, podrán apelar al magnicidio. Al fin y al cabo tienen aliados con experiencia en aplicar el art 38 largo de sus estatutos.

    El Centro Democrático es el único partido que tiene un líder nacional e internacional. Álvaro Uribe es raíz de la nación y huracán de los intereses de todas las regiones. La falsa aristocracia elitista capitalina lo menosprecia porque es auténtico. Él no confunde la mazamorra con el caviar. Como si fuera poco tenemos precandidatos a la altura del nevado del Tolima o al claro y  lejano horizonte de las sabanas y las llanuras. A nosotros nos sobran precandidatos. A ellos les faltan sus cuatro gatos.

    Los uribistas, comenzando por su Presidente, que también es uribista, estamos al frente de la patria con toda su carga histórica y con los sudores y amenazas que caminan por las tres cordilleras. Conocemos en carne propia los mordiscos del lobo de la paz. De allí que merezcamos reconocernos en este soneto del poeta Julio  Flórez:

    ¿Ves ese roble que abatir no pudo
    ayer el huracán que asoló el monte
    y que finge en el monte un alto y rudo centinela que mira el horizonte?

    El rayo apenas lo agrietó; sereno
    sobre su vieja alfombra de hojarasca
    se yergue aún como retando al trueno
    que la furia azuzó de la borrasca.

    Se tú como ese roble: que la herida
    que abra en tu pecho el dardo de la suerte
    sin causarte escozor sane enseguida.

    Labora y triunfa como sano y fuerte
    para que el lauro que te da la vida
    flote sobre el remanso de la muerte.

    Mucho agradezco a la dirección nacional del CD y en particular a su Presidente. No tengo los méritos de muchos copartidarios que se han roto la espalda y la lengua por defendernos, pero sí tengo los galardones de la edad sinfónica del atardecer.

    Que el CD tenga larga la victoria y corta la rienda del corcel que nos lleve al poder. Es necesario entrenar la inteligencia para derrotar los gallinazos eunucos.
    Gloria a las patrias de Bolívar incandente que no logran incinerar las dictaduras. Gloria al Centro Democrático que tiene estatura de bronce y no filipichines forrados en papel periódico. Como dijo el cura en Chopehuanca a la llegada del Libertador: que Colombia crezca como crece la sombra cuando el sol declina. Y ese sol volverá a salir en la próxima y feliz mañana.

    He dicho.

  • Pedí al Fiscal practicar pruebas sobre asesinato de Álvaro Gómez, US$12 millones del narcotráfico a asesores del gobierno y sobre mi hermano

    Bogotá, 15 de agosto de 2017 (CD). A continuación, declaración del expresidente Álvaro Uribe Vélez al término de su reunión con el Fiscal General Néstor Humberto Martínez.

    “He pedido al señor Fiscal General de la Nación que se sirva considerar la práctica de unas pruebas. Hay tres declaraciones de personas que están presas en los Estados Unidos, uno de ellos extraditado por mi gobierno, afirma que quiere ayudar a esclarecer el asesinato del doctor Álvaro Gómez Hurtado; otro que quiere ayudar a esclarecer los doce millones de dólares que el narcotráfico habría entregado a los asesores políticos del actual Gobierno, y otro que quiere esclarecer la inocencia de mi hermano Santiago.

    Además de estas tres pruebas, he entregado al señor Fiscal General de la Nación, con el pedido de que se practiquen, siete pruebas entre declaraciones y oferta de declaración, que apuntan todas a informar sobre la inocencia de mi hermano Santiago.

    Una de esas pruebas viene de una declaración que un cabecilla de los doce apóstoles habría dado, incluso en 2010 a la justicia, sobre esa organización criminal y en esa misma declaración aseveró —y ahora pide acudir nuevamente a la justicia — que mi hermano Santiago nada tenía que ver con el tema.

    En cuanto a lo que se acaba de conocer de corrupción en los niveles más altos de la justicia, mientras escuchaba esa declaración del señor Fiscal, me recorría una gran tristeza de pensar que María del Pilar Hurtado, Bernardo Moreno, Alberto Velásquez, Diego Palacio, Sabas Pretelt de la Vega, han sido víctimas”.

    (FIN)

  • Nuestros candidatos para recuperar confianza, derrotar corrupción y derroche, recuperar economía y tejido social: Uribe

    Rionegro, Antioquia, 7 de agosto de 2017 (CD). Texto de la declaración del expresidente y senador Álvaro Uribe Vélez.

    “Para recuperar la confianza y derrotar la corrupción, la mejor solución son los candidatos: Iván Duque, María del Rosario Guerra, Carlos Holmes Trujillo, Rafael Nieto, Paloma Valencia.

    Reflexionemos sobre la necesidad de recuperar la economía y el tejido social, bastante deteriorados.

    Colombia no puede seguir siendo una de las economías más gravadas del mundo, con un catastro confiscatorio que ha crecido un 490 por ciento.

    Hay que bajar impuestos, tomar otra serie de medidas, pero además dar garantías de estabilidad, porque de lo contrario los inversionistas piensan con desconfianza: —hoy los bajan, mañana los suben—.

    Y entonces, eso hay que complementarlo con un aumento significativo del salario mínimo a fin de recuperar capacidad de consumo, de hacer política social, de que la cohesión social vaya de la mano de la confianza de inversión.

    Y con el propósito de que todo produzca sus efectos en la reducción de ese grave problema que es el desempleo juvenil, debe pensarse, avanzarse en un gran esfuerzo educativo, en tecnología, en universidad, en articulación, en ciencia y que ese esfuerzo educativo esté bien conectado con los conocimientos que exige la nueva revolución de la inteligencia artificial. Los retos de los empleos del futuro.

    Y crezcamos el Fondo Emprender que creó nuestro gobierno —y que quedó pequeño— con recursos del sector privado, con garantías del sector público.

    Activemos con mucha fuerza la banca popular, la Banca de Oportunidades.

    Derrotemos la corrupción, derrotemos el derroche, eliminemos todos esos privilegios de mermelada, altos sueldos del parlamento, etcétera.

    Nosotros necesitamos que el país derrote el narcotráfico, derrote la inseguridad y la impunidad.

    ¡Recuperemos la confianza!

    Álvaro Uribe Vélez
    Rionegro, Antioquia
    7 de agosto de 2017

  • Referencia: Tutela que favorece a Daniel Samper Ospina

    A pesar de mi desacuerdo y por el respeto que debo a la administración de justicia acato el fallo del Tribunal de Bogotá. En consecuencia, como me exige la justicia, corrijo que no es violador de niños. Nunca quise acusarlo de violación física o sexual de niños. En cuanto a la pornografía infantil, mi juicio de valor es rechazado por el Tribunal en providencia que prevalece sobre mi opinión, providencia que acato, por ende, tengo que aceptar que jurídicamente, según criterio de autoridad, no se ha configurado pornografía infantil.

    En ejercicio del derecho de emitir opiniones expreso lo siguiente:

    Constitucionalmente, artículo 44, ningún derecho está por encima de la obligación de respetar a los niños. Tan grave es el maltrato físico, la violación sexual, el abuso sicológico o la humillación.

    La referencia en sátira a una niña recién nacida, al asociar su nombre a una droga ilícita, no es asunto de poca monta. Hay derechos que son inseparables del ser humano, por ende, su vulneración equivale a violar a la persona titular, especialmente cuando el afectado es un niño.

    La publicación impune de fotos de menores desnudos estimula el relajamiento en el respeto a sus derechos, ya con el antecedente grave de haber dejado sin adecuada sanción el secuestro de centenares de niños por Farc. Muchos todavía no han regresado.

    Las menciones denigrantes, en epítetos, por parte del director de la revista, a quienes trabajaron como modelos, es una ofensa agravada al respeto que la sociedad le debe a la mujer.

    ¡En qué queda la consideración de la familia al permitir el irrespeto al niño y a la mujer a partir de sutilezas y acomodos en la interpretación de la ley!

    Son inaceptables las burlas, que abundan en las columnas sobre los defectos físicos de las personas. En una ocasión escribió “no sabía cómo el médico hizo para saber cuál de las dos masas grumosas era el tapón mucoso y cuál el bebé y que por ello es posible que los médicos hayan desechado al bebé y hubieran dejado con nosotros al tapón”. En otra oportunidad dijo de una mujer por su estatura y discapacidad física que “se parecía a una de las Meninas de Velásquez concretamente la de al lado del perro”.

    Hay escritos que afectan a una región al extender a sus habitantes los delitos que a mi me señala. Que de mi persona digan lo que quieran pero que respeten a Antioquia como he respetado y tratado con cariño a todas las regiones colombianas y a sus ciudadanos.

    Mis referencias han sido dirigidas no a un célebre humorista sino a un político enrabiado, que ha dedicado parte importante de sus escritos a difamar a mi familia y a mi persona, tema que dejo aparte, no obstante que para muchos carecemos de los derechos que protegen a los demás ciudadanos.

    Este caso es diferente a las conciliaciones a las cuales me allané con Hollman Morris y un grupo de Madres de Soacha.

    En la Corte Suprema de Justicia acepté conciliar con Hollman Morris. Observé que era un gesto positivo desde lo humano y democrático. Estimé que mis obligaciones como ex Presidente de la República son mayores que las suyas, y me influyó el esfuerzo conciliador del magistrado de la Honorable Corte Suprema.

    Concilié con un grupo de Madres de Soacha. Lo que escribí, nunca para afectar víctimas, repitió lo que dije como Presidente después de escuchar a otras de ellas. Concilié porque comprendí su dolor, el mismo que recorrió a mi abuela, a mi madre y a muchas más.

    En el caso de la tutela que acato estoy en el otro lado de quien no ha ahorrado afrenta para maltratar a muchos colombianos.

    El respeto a la justicia no excluye manifestar discrepancias por razones que están en la conciencia.

    Álvaro Uribe Vélez

    Barranquilla, 5 de agosto de 2017.

    (Fin)

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