• INFORME LEGISLATIVO 2014-2018

    En este cuatrienio la senadora Paola Holguín presentó cinco proyectos de Ley como autora principal, y fue coautora de dieciséis proyectos con la bancada del Centro Democrático, de los cuales dos hoy son leyes de la república; por otro lado, presentó dos proyectos de Acto Legislativo como autora principal, y fue coautora de cuatro.

    Desde el 20 de julio de 2014 fue ponente de 32 Proyectos de Ley y ascensos de miembros de la Fuerza Pública, realizo una audiencia pública, y citó  24 debates de control político, 22 en Comisión II y 2 en la Plenaria del Senado.

    Por último, en estos cuatro años presentó 29 constancias y realizó 15 proposiciones para rendir honores y otros temas.

    Para conocer el informe completo click aquí

  • El origen y desarrollo de la JEP es inmoral, inconstitucional e ilegal

    Bogotá D.C, 27 de junio de 2018

    Me declaré impedida para participar en la votación de la JEP, porque mi intención siempre ha sido derogar este tribunal, no obstante, quiero dejar como constancia las siguientes reflexiones:

    1. Considero que el origen y desarrollo de la Justicia Especial para la Paz es inmoral, inconstitucional e ilegal.

    Inmoral, porque nace de un pacto entre la élite corrupta de Santos y la élite de las FARC, que a través del acuerdo de La Habana buscaron no una paz estable y duradera sino la claudicación del Estado.

    Inconstitucional, porque creó un supra tribunal por fuera del sistema judicial establecido constitucionalmente, y conformado por magistrados que fueron posesionados sin ningún marco y con claros sesgos ideológicos.

    Como reza en El Talmud “desgraciada la generación cuyos jueces merecen ser juzgados”.

    Ilegal, porque desconoce, el resultado del plebiscito del 2 de octubre de 2016, donde los colombianos mayoritariamente dijeron no al Acuerdo de La Habana, y los pasados comicios de los meses de mayo y junio que eligieron a un gobierno que se comprometió a hacer ajustes a ese Acuerdo.

    En una democracia, es fundamental el respeto a la Constitución y a la Ley, siempre pensando en el propósito que estas deben cumplir, establecer unas claras reglas de juego, castigar el delito y disuadir a la comunidad para que no delinca.

    Que mal ejemplo se da cuando la ley no es igual para todos, cuando el delincuente es premiado en vez de castigado, y el ciudadano de bien, se ve sometido y humillado por quien ha sido su victimario.

    1. Soy absolutamente respetuosa d las decisiones de mi partido, el Centro Democrático, se que se está luchando por el mal menor, por eso considero fundamental el debate sobre el tema de la extradición que no debe ser negociado al capricho de una narco estructura, y la idea de que nuestros Militares y Policías no puedan ser juzgados como iguales por un tribunal creado al antojo los criminales de las FARC a quienes durante décadas combatieron con honor y gloria.

    Yo fui educada en un hogar donde me enseñaron que las damas de tanto ceder y ceder, damas dejan de ser, no permitamos que le ocurra lo mismo a la justicia, a la democracia y al Estado de Derecho, la búsqueda de los consensos no puede pasar por encima de las convicciones y el sentido de Patria.

    (Fin)

  • Voy a entregar todas, absolutamente todas mis energías por unir a nuestro país: Duque

    Bogotá, 17 de junio de 2018.- El siguiente es el discurso del presidente electo de Colombia, doctor Iván Duque:

    “Realmente hoy es un día muy especial para Colombia. Hoy quiero agradecerle a Dios y al pueblo colombiano porque una nueva generación llega a gobernar con todos y para todos, con la mayor votación de la historia en nuestro país.

    Quiero agradecerle a mi esposa María Juliana, a mis hijos Luciana, Matías y Eloisa, a mi madre -que están acá conmigo-, por el tiempo que me brindaron, por su respaldo y porque espero que esta sea una familia que dé ejemplo y que trabaje todos los días por el pueblo colombiano.

    Con humildad y con honor quiero decirle al pueblo colombiano que voy a entregar todas, absolutamente todas mis energías por unir a nuestro país. ¡No más divisiones, pensemos en un país con todos y para todos!

    Para mí es muy importante decirles a ustedes y a toda Colombia que hoy no hay ciudadanos vencidos, porque quiero ser el presidente que le dé el mismo amor a los que votaron por mí y a los que no lo hicieron o votaron en blanco.

    Se trata hoy, más que nunca, de unir a nuestro país, de construir, porque cuando se construye y no se destruye el futuro es de todos los colombianos.

    Esta elección es la oportunidad que esperábamos para pasar la página de la polarización, la página de los agravios, la página de las ponzoñas. Yo no reconozco enemigos en Colombia. No voy a gobernar con odios, ni mantengo odios, ni tendré odios hacia ningún colombiano. No existen en mi mente ni en mi corazón venganzas ni represalias, se trata de mirar hacia el futuro por el bien de todos los colombianos.

    Esta elección que nos da un mandato amplio, que nos da un mandato claro, porque ha sido una campaña de soluciones y no agresiones, porque ha sido una campaña de propuestas, de principios. Cuando hubo agresiones, siempre una propuesta. Cuando hubo bajezas, siempre altura, que es lo que demandan los colombianos del ejercicio de la política.

    Por eso, esta tiene que ser una oportunidad para que nos unamos en contra de aquellas cosas que le han hecho daño históricamente a Colombia y una de ellas es la corrupción. Nuestra bandera será la lucha frontal contra la corrupción, la politiquería y el clientelismo. Acogemos las propuestas que han sido presentadas en el Congreso, en la Consulta Anticorrupción, porque es un deber de los colombianos, pero iremos mucho más allá porque aquí lo que queremos de una vez por todas es que Colombia, unida, lleve a la corrupción a una derrota total y contundente que se sienta en todo el territorio nacional.
    Vamos a gobernar con transparencia, vamos a gobernar con eficacia y vamos a devolverle a los ciudadanos la esperanza de volver a creer en las instituciones y, bajo ninguna circunstancia, permitiremos que las mafias de la corruptela se sigan apoderando de la salud, de los recursos de las obras públicas, de la alimentación escolar. Seremos el gobierno que, como nunca antes en la historia de nuestro país, enfrente ese cáncer y lo doblegaremos, porque seremos un país unido en ese propósito.

    Hoy, cuando hablamos de esos retos que están en la legalidad, también debemos asumir uno más grande y es que debemos, en todos los rincones del país, construir ese sueño de la seguridad de la mano con la justicia. La seguridad tiene que volver a las calles de nuestras ciudades, tiene que volver a los campos de Colombia, porque la seguridad no es violencia, la seguridad es un valor democrático que nos permite edificar una mejor sociedad, donde estemos libres de miedo, y una sociedad libre de miedo es una sociedad en verdadera paz.

    Nuestro anhelo es que podamos construir consensos para que Colombia tenga una justicia creíble, eficaz, cercana al ciudadano. Una justicia de excelencia en sus jueces, con unas primeras y segundas instancias fortalecidas, que permita, además, que el ciudadano cuando activa su proceder, tenga una respuesta oportuna para generar confianza. Nosotros no vamos a fracturar la justicia, ni vamos a llegar a desinstitucionalizar a Colombia, lo que vamos a hacer es fomentar el gran consenso que reclama el país para que la justicia sea cercana a todos los ciudadanos en cada rincón de Colombia.

    Cuando hablamos de esa legalidad que añoramos, también está de por medio la paz, porque la paz de Colombia es un anhelo de todos y la paz implica que pasemos la página de esa fractura, donde se nos quiso dividir entre amigos y enemigos de la paz. Hoy somos todos amigos de construir esa paz y debe ser una paz que, ante todo, preserve ese deseo de permitirle a la base guerrillera su desmovilización, su desarme y su reinserción efectiva, que permita que llegue la inversión pública a los lugares que han sido golpeados por la violencia, que permita que en el territorio colombiano se puedan adelantar proyectos productivos sostenibles y que eso les dé oportunidad a todos nuestros connacionales y, antes que nada, esa paz que añoramos, que reclama correcciones, tendrá correcciones para que las víctimas de verdad sean el centro del proceso y garanticemos verdad, justicia, reparación y no repetición.

    Esa paz, esa paz que es la que nosotros añoramos, es la que nos tiene que llevar a un sano debate de ideas, porque si los cultivos ilícitos siguen creciendo en nuestro país, amenazando la seguridad nacional, si aparecen dineros y armas escondidas, si vemos que hay algunos que permiten, con sus armas, seguir obstruyendo el curso institucional del país o lo que es peor, acallando a las autoridades y acallando la ciudadanía, ahí lo que estamos haciendo es fracturando el anhelo de la paz. Por eso, pueden tener la plena certeza que obraré como Comandante en Jefe de todos los colombianos para defender nuestra Constitución y que todo el territorio se protejan la vida, la honra y los bienes de los colombianos.

    Por eso, cuando hemos sido francos, cuando hemos sido sinceros como lo hemos sido siempre en el actuar de la política y no estamos mutando de posiciones simplemente para congraciarnos por el aplauso momentáneo o por la oportunidad electorera, nosotros lo que le hemos dicho a Colombia es que nos vamos a hacer trizas los acuerdos, pero a garantizar que la paz sea para todos los colombianos empezando porque la seguridad y la justicia sean las hermanas indicadas para que brille en todo el territorio nacional la esperanza.

    Ese principio de legalidad, también nos invita a enviarle un mensaje a los héroes de Colombia, a los miembros de la Fuerza Pública, a sus familias. Quiero ser el Presidente que les devuelva la fe, la confianza y que pueda sacar adelanta la anhelada ‘ley del veterano’, para que la sociedad colombiana al unísono les dé las gracias por su servicio.

    Ese Gobierno que vamos a construir, de la mano con una mujer excepcional que hoy se las presento como la primera mujer Vicepresidenta en la historia de Colombia: Marta Lucía Ramírez. Ese Gobierno, ese será el Gobierno que lleve a toda Colombia el emprendimiento, porque queremos hacer de nuestro país, el país de las microempresas, de las pequeñas, de las medianas y de las grandes que generen empleo, que permitan expandir la clase media, que permitan derrotar la pobreza y para ello vamos a simplificar el sistema tributario para que el Estado deje construir el éxito de todos los que quieren emprender.

    Lo haremos respetando la responsabilidad fiscal, pero al mismo tiempo buscando el más importante de los logros de una sociedad que cree en el libre emprendimiento y es la derrota para siempre de la pobreza extrema y la construcción de un país de oportunidades. Ese país de emprendimiento es el mismo que durante tantos recorridos que empezaron con los talleres ‘Construyendo País’, fuimos compartiendo con la población campesina de Colombia, porque yo lo que quiero en el campo no es que sigamos perpetuando la pobreza ni la desigualdad, sino que tengamos una clase media rural que crece, que mejora sus condiciones de vida y el Gobierno nuestro será el de la gran reforma rural para llevar los bienes públicos, para llevar la calidad de la vivienda, para llevar la educación y la salud a esta población que se ha sentido excluida por tantos años.

    Ese país será también el país que en el campo colombiano en lugar de propiciar siempre la fractura y la protesta social incentivando odios, lo que va a hacer es generar la fraternidad entre empleadores y trabajadores, y generará la armonía vigorosa entre la agroindustria y el pequeño productor, para que el campo colombiano llegue al resto del mundo y se constituya en un motor de nuestra economía.

    Esa misma Colombia es la que hoy quiero compartir con tantos jóvenes, jóvenes que están en este escenario, que están en esta multitud, que han permitido que esta campaña crezca con entusiasmo y sin odios. Esa es la misma juventud que añora la ciencia, la tecnología y la innovación; la Economía Naranja, el poder de la cultura y la fuerza de la transformación innovativa. ¡Ese país es el que vamos a construir!

    Y quiero, también desde lo más profundo de mi corazón hacer una gran referencia al eje transversal de nuestra propuesta de Gobierno. Nuestro país tiene que ser el país de la sostenibilidad ambiental, aquí nos la vamos a jugar por proteger los páramos, los ríos, los ecosistemas diversos, la protección de la fauna y de la flora. La promoción de los vehículos eléctricos, el país de la reducción, la reutilización y el reciclaje, el país de la ética del Siglo XXI que protege la naturaleza y que crea emprendimiento cuando se produce y se conserva.

    Por eso, aquí ya no hay espacio para seguir incentivando las confrontaciones y las rupturas. Aquí ya no se trata de ‘Duquismo’ o de ‘Petrismo’, se trata de una Colombia para todos nosotros. Hoy, esta campaña ha demostrado que la política de la decencia, de la verdadera decencia, de la que se hace estrechando las manos, abrazando a los colombianos y motivando el diálogo es la que quiere el país. Por eso, nos vamos a convertir de una vez por todas en la Nación de la justicia social, de la política de equidad, donde en todo el territorio garanticemos una educación digna, con jornada única, con doble alimentación, con preescolares, con bachillerato técnico y donde la juventud colombiana vea que llega la educación universitaria gratuita a los estratos 1 y 2 de nuestro país.

    Un Gobierno no es exitoso solamente por un presidente, un Gobierno es exitoso porque logra unir al país para trabajar todos en un mismo propósito. Y vamos a construir esa Nación donde el sistema de salud deje de ser un negocio para algunos y se convierta es en algo que le sirve a todos los colombianos, como una entidad que garantiza la cobertura, la buena remuneración de los médicos, la presencia territorial y que podamos cerrar las EPS de mala calidad, premiando la calidad acreditada por el usuario.

    Queremos un sistema de salud que garantice el aseguramiento, que garantice que los pacientes no tienen que morir en el paseo de la muerte, queremos un sistema de salud donde no tengan que mendigar para recibir el medicamento y que podamos darle a los pacientes vulnerables el tratamiento de recibir el medicamento en su casa o en su cabecera municipal.

    Construimos un programa con cultura y con deporte, porque consideramos que el talento de los colombianos es el mejor patrimonio que tenemos hoy en nuestro país y puedo decirles con la mano en el corazón que el gobierno nuestro, con Marta Lucía Ramírez, le dará a la cultura el protagonismo que se merece en la agenda de desarrollo y le brindará a los deportistas de Colombia esa gran oportunidad de hacer de su talento el mejoramiento integral de su vida, pero esta candidatura no sería posible sin las voces de tantas mujeres en el territorio nacional a quienes hoy les decimos con orgullo: 60 años después de tener los derechos políticos que van a tener mujer vicepresidenta y un gabinete 50 por ciento conformado por mujeres.

    Yo pienso ahora que esta campaña nunca fue sobre mí, fue sobre ustedes porque aquí somos un equipo, y esta campaña que empezó hace dos años y medio, contra muchas adversidades, y la fuimos sorteando una a una, tuvo algo transformador, y es que aquí hubo un sentimiento de convicción y sobre todo el anhelo de pasar para siempre la página de la vieja política de las componendas, de las trapisondas, del clientelismo. Ese ha sido el éxito de esta campaña, aquí no tenemos libretos, aquí no tenemos cosas de maquillaje, aquí no tenemos un discurso simplemente milimétrico, aquí construimos una propuesta con los ciudadanos, escuchado como debe ser la política del Siglo XXI.

    Hoy, le agradezco a las personas que apostaron por esta campaña y esta coalición, y empiezo por agradecerle a Álvaro Uribe Vélez, al Centro Democrático, a nuestro partido, a nuestra bancada, a nuestros dirigentes, y también quiero extenderle mi gratitud al expresidente Andrés Pastrana que también trabajó por esta coalición desde el comienzo.

    Acá nunca se pensó en una coalición de prebendas y mucho menos de canonjías, aquí se trató siempre de respaldar un programa y por eso hoy puedo con la frente en alto y con el cuerpo erguido decirle a los colombianos que conformaremos un gabinete con las mejores personas, con la mejor formación, con el mejor compromiso ético.

    Agradezco a los grupos independientes como el del doctor Alejandro Ordóñez, como el de Jaime Castro, como el de Viviane Morales, al partido MIRA, a Colombia Justa y Libre, a los sindicatos, a las bases liberales, a las bases conservadoras, a los maestros, a los emprendedores y a alguien que le quiero hoy mandar un mensaje, y digo alguien porque para mí es una sola: a nuestros artistas, a nuestros juglares, a nuestros compositores, a esas personas que con su música y alegría también irradiaron de esperanza al pueblo colombiano; a todos los emprendedores jóvenes, a los pequeños empresarios, a los transportadores, al sector de las confecciones, a todos los que nos acompañaron en este trasegar les debo agradecer. Y al equipo de campaña, a un equipo de campaña que lo lideró Luís Guillermo Echeverri con un gran compromiso.

    Hoy recuerdo cómo con su liderazgo hace años con Alicia, con Gloriza, con Juan Carlos, con Juan, con Felipe, con Alberto, con tantos de ustedes empezamos a labrar lo que para muchos era una osadía y era que una nueva generación fuera capaz de recorrer el territorio y ganarse el corazón de los colombianos. ¡Lo logramos! Gracias a ustedes que creyeron en nuestra propuesta.

    Y por eso, el mensaje que hoy quiero compartir con toda Colombia es que somos una Colombia en medio de nuestras diferencias, que somos una Colombia con esa gran riqueza diversa que tenemos en el territorio, que somos una Colombia donde no tenemos que pensar igual, pero que tenemos que concentrarnos en las cosas que nos unen y no en las cosas que nos dividen.

    Nosotros no vamos a despojar a nadie de los derechos que han conseguido en nuestro país, nosotros vamos a tener siempre una actitud constructiva en el Gobierno, deliberante pero motivada por consolidar esta idea del ‘Pacto por Colombia’, donde saquemos adelante esa agenda de reformas que ponga a este país a crecer, a derrotar la pobreza, a expandir la clase media, a irrigar esperanza de nuevo en cada rincón del territorio.

    Un presidente no hace milagros ni tampoco nosotros vamos a producir milagros de un día para otro, vamos a trabajar con ustedes, con los comerciantes, con los sindicalistas, con los empresarios, con los médicos, los profesores, los jueces, con todos, con los afrocolombianos, con los indígenas, con todas las comunidades de nuestro país, porque el objetivo nuestro no es llegar a la Presidencia, el objetivo nuestro es la transformación de Colombia, de ese país próspero que tanto anhelamos.

    Hoy, ustedes no saben cuánto añoro que estuviera en este escenario mi padre. Yo sé que él está desde el cielo acompañándome con sus consejos, con su influencia, con los principios. Mi padre siempre me enseñó que en política se puede tener disensos y se puede mantener diferencias profundas, pero lo que no se puede hacer jamás es fomentar el odio y lo que no se puede hacer jamás es anteponer el interés personal al interés general.

    Yo he estado en la oposición política y desde la oposición política fui capaz de sacar leyes concertando con todos los sectores y también fui capaz desde la oposición de respaldar las iniciativas de otros partidos y del mismo Gobierno cuando le sirve a Colombia.

    Por eso, yo invito a que todos en este momento nos preocupemos, no por si mañana se genera una oposición hirsuta en Colombia, sino que nos preocupemos de una vez por todas para que en medio de las diferencias seamos capaces de construir, porque esa construcción de país es la que hoy una nueva generación empodera con estos más de 10 millones de votos, que nos dan el mandato claro para liderar a Colombia.

    Ha llegado el momento para que esta nueva generación recorra cada rincón de Colombia motivando el trabajo de las comunidades, ha llegado el momento de estrecharnos la mano, ha llegado el momento de mirar hacia adelante, ha llegado el momento de la esperanza, porque aquí nosotros demostramos que cuando hay una idea clara, que cuando se respetan las diferencias, que cuando somos capaces de debatir sin agresiones, el pueblo colombiano reacciona con su mandato soberano.

    Les pido a ustedes que a partir de hoy sigamos este trabajo que empezamos, aquí no termina nuestra lucha, nuestra lucha continúa desde el Gobierno, con ustedes, en las calles, recorriendo Colombia, porque estaré en cada semana en talleres ‘Construyendo País’, conectando con el amor del pueblo colombiano.

    ¡Qué viva Colombia!

    ¡Qué viva la democracia!

    ¡Vamos por el futuro!

    ¡Vamos Colombia!

    ¡Sí se pudo!

    ¡Pa’ delante!

    Muchas gracias”.

    (Fin)

  • Uribe sobre consulta anticorrupción

    “Me preocupa que el voto que voy a anunciar se interprete como una intención de apaciguar a detractores o una postura de apariencia por motivos electorales, no soy contrario a buscar acuerdos, pero he preferido agudizar la contradicción que tenderle puentes de debilidad a la infamia. Procuro decir lo que pienso sin filtros electorales, que nadie piense que mi voto es para esquivar el debate sobre Empresas Públicas de Medellín, un patrimonio público construido por un pueblo trabajador y austero, o para esquivar el debate sobre mi actividad como Gobernador, que promovió que Hidroituango tuviera participación societaria del Departamento, para aliviar sus finanzas, para que no dependiera de los licores y del cigarrillo, debo recordar en este momento difícil por el tema, que la licencia ambiental empezó a tramitarse en 1999 y la concedió un Ministro honorable 10 años después, Carlos Costa. Voy a votar positivamente señor Presidente y Honorables Senadores, porque he sido honorable, porque he administrado el patrimonio público con decencia, con austeridad y sin desgreño, algo que le falta a esta consulta es elevar a la categoría de corrupción el desgreño, que casi quiebra a Bogotá en la administración anterior. Voto porque hemos luchado por muchos de estos puntos desde 2003. Voto por respeto al Centro Democrático, a una bancada de compañeros honorables y cumplidos. Voto acatando la instrucción del doctor Iván Duque, ajeno a la politiquería, ajeno a la mentira, ajeno al sofisma para producir desviaciones del electorado, ese joven Iván Duque que combina la difícil combinación de la firmeza y la decencia. Señor Presidente anuncio mi voto positivo para honrar la palabra ante el pueblo colombiano”

  • IVÁN DUQUE

    Posted by
    Abelardo De La Espriella

    El 23 de octubre del año 2016, en una de las ñapas del artículo publicado ese día en el diario El Heraldo de Barranquilla, señalé enfáticamente, con la certeza de quien sabe lo que dice, lo siguiente: “Si el uribismo quiere ser opción real de poder, debe pensar en Iván Duque”. Aquella manifestación no obedeció a caprichos del suscrito o a preferencias políticas particulares; todo lo contrario: se trataba de una conclusión lógica, construída a partir de mi experiencia personal sobre las calidades humanas y profesionales de Duque.

    A Iván lo conocí en la Universidad Sergio Arboleda, nuestra Alma Mater, hace 23 años. Éramos unos simples mozalbetes que soñábamos con ser abogados. Por ese entonces él contaba con 19 años y yo con 17. Siempre fue un tipo ponderado, maduro, ecuánime, leal y muy inteligente. Diría yo que es la clase de persona que nace vieja, como viviendo la última de muchas existencias. Se vestía de corbata casi siempre y solo hablaba de cosas trascendentales. De vez en cuando dejaba escapar al muchacho que habitaba en él, y entonces ahí aparecía el bacán de mil facetas y bohemia (con seguridad por aquello del swing que le viene de tener sangre costeña), al que le fascinan la música, la poesía y el fútbol.

    Mientras muchos de sus contemporáneos (incluyéndome a mí) nos distraíamos de seguido con los placeres mundanos que prodiga la vida universitaria, Iván se quemaba las pestañas analizando temas jurídicos y económicos, y también ahondando en teorías políticas de los distintos lados del espectro ideológico (tiene definido desde esas épocas que la izquierda radical es un cáncer para cualquier sociedad). Se mostraba acucioso, disciplinado y metódico. Los años maravillosos de esa época me permitieron, de primera mano, reconocer el talante y la dimensión de Duque. Como en el mundo de los caballos: el potro que va a ser bueno, pinta desde temprana edad.

    En la vida la genética cumple siempre un papel de sustantiva importancia: varios de los rasgos de la personalidad de Iván son heredados de su padre, con quien tuve la oportunidad de compartir múltiples veces cuando este se desempeñó como Registrador Nacional. Iván Duque papá era un dandy de finas maneras y elegante vestir, tenía un verbo florido y una cultura tan vasta como las montañas de su Antioquia natal. Los buenos consejos sobre la vida y los análisis acertados de Duque Escobar acerca de la cotidianidad y el devenir democrático eran reconocidos por cercanos y detractores. No hay duda de que el Iván político es la consecuencia del legado de su padre; no tanto así la coquetería y el enamoramiento perenne que caracterizaron al patriarca de los Duque.

    Iván siguió su camino y se fue a vivir a los Estados Unidos, en donde se preparó, trabajó duro y obtuvo sobrados y muy importantes logros. Empezó a asesorar al expresidente Álvaro Uribe en temas internacionales, al tiempo que desarrollaba una gran labor en el BID, como consultor. Uribe, que es un titán de la política, advirtió de inmediato las excelsas calidades de Duque.

    Luego vino su rutilante paso por el Senado, y el país fue testigo de excepción de las batallas decididas que libró Duque en la cuna de la democracia, siempre defendiendo los altos intereses de la República y la institucionalidad. Fue elegido y reconocido por el Congreso, por agremiaciones y por los medios como el mejor Senador de Colombia. Duque ha llegado a donde está por sus méritos. Así de simple.
    En la campaña presidencial que está a punto de concluir, Duque también ha probado que es tremendo gallo y “cipote” estadista: no hay tema que tenga que ver con el manejo de la cosa pública que no domine.

    Iván Duque representa todo lo que un buen colombiano debería ser: el candidato del partido Centro Democrático es el ejemplo vivo de que la consagración, el estudio, la pulcritud y la coherencia de principios, son los caminos que conducen a la realización de los éxitos. Sus malquerientes lo señalan por no tener la suficiente experiencia para dirigir los destinos de una nación tan convulsionada como la nuestra: pero tranquilos, “ciudadanos preocupados”, la genialidad y la decencia remplazan cualquier ausencia.

    Iván Duque tiene la responsabilidad histórica de salvar a Colombia. No dudo ni por un segundo de que será un presidente inmejorable, un líder que sacará a esta patria adolorida del asqueroso lodazal en el que Santos la deja sumergida. Todas las esperanzas de un pueblo asqueado de la corrupción sin límites del gobierno del tartufo, y asediado por la demagogia y el populismo que encarna Gustavo Petro, están puestas en Duque.

    Solo una cosa lamento con mucha nostalgia de esta historia: que su viejo no pueda ser testigo de las cosas maravillosas que Iván hará por Colombia.

    ¡¡ Que viva Colombia y a votar todos con entusiasmo y patriotismo por Iván Duque y Marta Lucía Ramírez !!!

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