• A un año de la Victoria del NO y del robo de Plebiscito

    Manifiesto del 2 de octubre de 2017

     

    ¡No se puede vencer a quien nunca se rinde!

    ¡Estamos aquí para que nunca más nos vuelvan a robar!

    ¡Nunca más deberá repetirse el robo al voto ciudadano!

    ¡Nunca más un gobierno y un grupo criminal someterá la Constitución y se burlarán de la voluntad popular!

    Hace un año las FARC y el Gobierno Santos pretendieron usar a los ciudadanos para legitimar un golpe a la Constitución, convocando un plebiscito.

    ¡Los colombianos mayoritariamente le dijeron NO en las urnas y NO es NO!

    Sin embargo perpetraron un golpe de Estado imponiendo un Acuerdo que había sido rechazado por el pueblo.

    Jamás había sucedido eso en Colombia, una democracia respetada y apreciada en el concierto de las naciones.

    Rompieron las instituciones en nombre de la paz, corrompieron la justicia en nombre de la paz, utilizaron a las víctimas y el anhelo de convivencia de los ciudadanos, para imponer un pacto de élites, la élite criminal de las FARC y la élite que representa Juan Manuel Santos.

    Hoy, 2 de octubre de 2017 nos reunimos, en varias ciudades del país, para recordar que la Coalición del No, integrada por ciudadanos y varias fuerzas políticas, religiosas y sociales, vencimos a pesar de todas las adversidades.

    ¡Enfrentamos todas las desventajas en la campaña del plebiscito!

    El Gobierno violó todas las restricciones que el ordenamiento jurídico le imponía y las FARC hizo proselitismo con armas, intimidando, amenazando y coaccionando a los colombianos. ¡Hasta el Presidente de la República amenazó con terrorismo en las ciudades!

    ¡Hicieron todas las trampas!

    Redujeron mañosamente el umbral del 50% de participación que establecía la ley a un 13%; la campaña del Sí se financió con dinero público, el mismo que se le negó a la del No.

    Adicionalmente, ¡Santos no reparó en corrupción!

    El Gobierno condicionó el presupuesto a alcaldes y gobernadores! ¡Chantejeó a las regiones con promesas de inversiones!

    Los ciudadanos que mayoritariamente concurrimos a votar NO para defender la democracia, las víctimas y la justicia, fuimos estigmatizados, perseguidos, presionados. Se le dio mejor trato a los asesinos, a los secuestradores, a los responsables de miles de crímenes atroces que a los que tenemos como único recurso la palabra, las ideas y el voto.

    El mismo día de la victoria del NO, convocamos al Gobierno a un “Gran Acuerdo Nacional” para acatar la voluntad ciudadana y ajustar y corregir los apartes del acuerdo que eran nocivos para el país.

    Mientras actuamos de buena fe y con responsabilidad patriótica, el Gobierno y las FARC preparaban el robo a los colombianos. ¡Maquillaron la infamia y la impusieron!

    Propugnamos siempre por un pacto para la paz con el Gobierno, pero el Gobierno prefirió un pacto con las FARC para traicionar a Colombia.

    Lo que siguió el país lo conoce. La triste complicidad de la Corte Constitucional, el sometimiento por la corrupción del Congreso. El robo lo consumaron. ¡Nunca más nos van robar!

    ¡No se puede vencer a quien nunca se rinde!

    ¡Los millones de colombianos que le dijimos NO a las FARC y al terrorismo de las FARC teníamos razón! ¡Los hechos gritan la verdad!

    1. Advertimos que los criminales no pagarían cárcel y que en cambio se les daría el derecho a gobernar a Colombia. El Acto Legislativo 01 de 2017 así lo consagra. ¡Mintió el Gobierno!

    2. Advertimos que la Justicia Especial para la Paz sería una justicia hecha a la medida de las FARC, que igualaría a terroristas y miembros de la Fuerza Pública y que perseguiría a civiles, empresarios, trabajadores, ganaderos, periodistas y agricultores.

    Su conformación con magistrados políticos, ideologizados, sectarios y militantes de partidos de izquierda deja claro que la JEP es un instrumento de persecución contra la oposición y los críticos de la impunidad.

    ¡La justicia es imparcial o no es justicia!

    3. Advertimos que el Acuerdo sería incorporado a la Constitución. El Acto Legislativo 02 de 2017 le dio ese efecto por 12 años. Esa norma somete a todas las instituciones al Acuerdo Santos/Timochenko. Pretenden poner el Acuerdo por encima de la Constitución. ¡Golpe de Estado!

    4. Advertimos que a las Farc les garantizarían curules en el Congreso y que tendrían un partido político con mayor financiación que los demás.

    Según el Acto Legislativo 03 de 2017, las Farc tendrá 5 curules en Senado y 5 curules en la Cámara de 2018 a 2022, sin tener que sacar un solo voto.

    Los responsables de bárbaras masacres serán congresistas sin haber cumplido pena, sin haber pasado por un juicio, sin reparar a las víctimas, sin haber dicho la verdad.

    Además, se crearon 16 circunscripciones especiales en las zonas de influencia de este grupo terrorista, en las cuales los partidos políticos no podrán participar, pero sí los aparatos de las FARC.

    ¡Les dieron el derecho a gobernar a Colombia en contra de las mismas sentencias de la Corte Constitucional, y con una financiación mayor, proveniente de los impuestos de los colombianos!

    5. Advertimos que a los miembros de las FARC les pagarían $1.800.000 mensuales y que harían parte de organismos que prestan seguridad. Hoy 1.200 ex guerrilleros se rearman por parte del Estado y se les asigna un pago de $1.825.453 mensuales.

    ¡Le mintieron al país!

    6. Advertimos que para hacer política las Farc utilizarían la riqueza acumulada por el delito.

    Según el Decreto 903 de 2017, los bienes que las Farc reporten serán entregados a una fiducia y a través de la Comisión de Seguimiento a la Implementación seguirán teniendo injerencia en su administración.

    La lista de bienes con traperos y escobas, entregada para reparar a las víctimas, consuma la burla.

    ¡Guardan millones de dólares de narcotráfico para tomarse el poder e imponer el socialismo, mientras revictimizan a quienes padecieron su violencia!

    7. Advertimos que el acuerdo incentivaba la siembra de cultivos ilícitos. ¡El país ya no nada en coca, naufraga en coca! ¡188.000 hectáreas a

    diciembre de 2016 lo comprueban!

    ¡Desmontaron la lucha contra la coca para favorecer narcotraficantes!

    Advertimos que las Farc no entregarían las rutas ni información sobre narcotráfico. No solo no han cumplido sino que con impunidad colaron en sus listas a 25 capos de la mafia.

    ¡Convirtieron el proceso de paz en una gigantesca operación de lavado de activos!

    8. Advertimos que las Farc no entregarían la totalidad de los miles de niños reclutados que según la Fiscalía llegaron a ser 11.700. Solo entregaron 122 niños.

    ¡Otra burla a Colombia¡

    9. Advertimos que el Gobierno subiría los impuestos para buscar recursos e invertirlos en el llamado postconflicto.

    En 2016 aprobaron la reforma tributaria que aumentó el IVA del 16% al 19%.

    El Gobierno mete la mano en nuestros bolsillos para cumplirle a las FARC.

    10. Advertimos el riesgo sobre la propiedad de la tierra.

    Al igual que en Venezuela, la revolución bolivariana creó el Instituto Nacional de Tierras para perseguir tierras que el chavismo considera como incultas o infrautilizadas, en Colombia se creó una Agencia Nacional para perseguir tierras con la extinción del dominio.

    Se persigue a los propietarios y se les pone en desventaja para defender su patrimonio legalmente obtenido.

    ¡Los hechos gritan la verdad!

    ¡Colombianos! ¿Qué tenemos un año después?

    ¡Estamos peor que hace un año, sufriendo las consecuencias de un Estado entregado al terrorismo!

    La economía gravemente afectada; reducción de la inversión; aumento del endeudamiento público; cultivos ilícitos disparados; disidencias de las Farc empoderadas y en aumento; colados de la mafia en los listados de miembros de la organización criminal; lavado de activos con bienes provenientes del delito.

    ¡No hay desarme total!

    El propio Presidente de la República anunció un inventario de 14.000 armas que FARC entregarían a la ONU. Al final entregaron menos de 9.000. ¿Dónde están las 5000 armas restantes? ¿Asesinando policías, masacrando militares, extorsionando, aterrorizando ciudadanos? ¿Las guardan para seguir delinquiendo?

    ¡No hay desmovilización absoluta!

    ¿Dónde están los milicianos? Nunca desmovilizaron todas las estructuras de milicias, conforme al conteo que de esos aparatos hace el Ministerio de Defensa.

    Pero el Gobierno no tiene voluntad de enmendar el camino que amenaza con llevarnos a ser la Venezuela de Chávez y Maduro.

    Siempre hemos querido la paz, pero defendemos la democracia y la libertad como el presupuesto para poder disfrutarla.

    Seguimos defendiendo las ideas que promovimos en la campaña del plebiscito y buscamos modificar el acuerdo, ajustarlo, corregirlo.

    ¡No se puede vencer a quien nunca se rinde!

    El jueves inscribimos el comité promotor del referendo para derogar los actos legislativos que incorporan el acuerdo a la Constitución, crean la Jurisdicción para la paz y permiten la participación en política de los responsables de crímenes atroces.

    Entre todos defendimos nuestra democracia y vencimos a la maquinaria y la corrupción en el plebiscito del 2 de octubre, y ahora, entre todos, recogeremos firmas para mantenernos vigoroso en este propósito.

    ¡Nunca más nos robaran el derecho a decidir!

    Que esta sea una ocasión para elevar las oraciones y ratificar el compromiso con las víctimas de la criminalidad y con nuestros héroes, los soldados, policías y agentes de seguridad que sacrificaron su vida e integridad para darnos a todos una posibilidad de vivir en paz en Colombia.

    Con las mayorías de Colombia, por la defensa de la libertad, por justicia, digamos todos: ¡No se puede vencer a quien nunca se rinde!

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