Colombia ha sido forjada por las manos de nuestra clase trabajadora; por laboriosos hombres y mujeres que han sobrepuesto su esfuerzo, creatividad y disciplina a tantas dificultades; por quienes han entendido que más vale la relación fraterna entre empleadores y empleados que el odio de clases, que le sirve más al país el sindicalismo propositivo que el meramente reivindicativo de prebendas para cúpulas sindicales, que es a través de la inversión con responsabilidad social y no con su destrucción que generamos progreso. Vivan nuestros trabajadores!!!