POR: CÉSAR MUÑOZ VARGAS

Mindefensa asegura que se estudian varias alternativas, pero que todo dependerá del “monitoreo” que haga el Gobierno

Un día después de que el presidente Juan Manuel Santos anunciara la suspensión de bombardeos sobre campamentos de las Farc, el ministro de la Defensa, Luis Carlos Villegas, reveló que el Gobierno no descarta otras medidas para reducir la intensidad del conflicto armado, aunque aclaró que todo dependerá del comportamiento del grupo insurgente y de que cumpla el cese al fuego unilateral.

Villegas, que en las vísperas había advertido que el Ministerio de Defensa estará monitoreando que las Farc respeten su palabra, confirmó que hasta el momento “parece que sí lo han hecho”.

De igual forma, el funcionario se refirió a la posibilidad de congregar a los militantes del grupo insurgente en un solo lugar: “Ojalá en el futuro podamos tener concentradas a las Farc”.

Recordó que las condiciones para que las Fuerzas Armadas  acaten la orden presidencial de no bombardear los campamentos a los rebeldes son que estos no ataquen ni a la fuerza pública ni a la infraestructura, que no aprovechen el armisticio para adelantar política y que permanezcan alejados de los centros urbanos y de la población civil.

Respaldo. Desde La Habana voceros del grupo insurgente se pronunciaron respecto a la orden de suspender bombardeos. Alias Rodrigo Granda  destacó que la decisión refleja la voluntad de las partes para desescalar el conflicto.

“Es una buena noticia para el país”, señaló el líder rebelde, pero al mismo tiempo mencionó que “no se deben repetir acontecimientos pasados para así poder seguir en pos de la firma de un acuerdo definitivo”.

Para alias Pastor Alape, la determinación de Santos es el primer paso del Gobierno para empezar a reducir la intensidad del conflicto. Coincidiendo con Granda, el vocero también se refirió a que no se puede incurrir en errores pasados  a fin de que el proceso de paz pueda seguir avanzando en la dirección debida.

En Colombia, algunos sectores políticos manifestaron su respaldo al anuncio de la suspensión de bombardeos. Claudia López, senadora de la Alianza Verde, manifestó que lo importante de la decisión y de iniciar la disminución de la intensidad del conflicto es que se está poniendo freno a la muerte de más colombianos.

A su turno, el senador del Polo Democrático Iván Cepeda celebró que el Gobierno haya adoptado la suspensión de bombardeos porque ello demuestra que el proceso de paz se vuelve a encarrilar por el camino correcto.

“Es una infamia”. La senadora del Centro Democrático Paola Holguín tildó la suspensión de los bombardeos como una infamia más del presidente Santos en medio de una sexta tregua incumplida. Dijo que el desescalamiento no es más que un cese bilateral de facto o disfrazado, en el que sólo la fuerza pública cumple.

Holguín recordó las palabras de un soldado que durante la suspensión de bombardeos decretada el año pasado había dicho: “Suspender los ataques desde el aire es como si nos quitaran la mano derecha. Los soldados en tierra no somos nada sin el apoyo aéreo”.

La senadora antioqueña denunció que el grupo rebelde nunca ha cumplido y que esta vez no ha sido la excepción porque se tiene información de un soldado muerto en el Meta y ataques con explosivos en Yarumal (Antioquia).

De igual manera la legisladora uribista afirmó que su movimiento  político es muy escéptico “porque llevamos tres años sin gestos de paz por parte de las Farc. Es un proceso que mal comenzó y que seguramente va a terminar muy mal”, enfatizó Holguín.

Agregó que “nosotros hemos dicho que las Farc y los paramilitares son igual de criminales, por lo tanto se les debe medir con el mismo rasero”.

Para la congresista es inadmisible que los cabecillas del grupo insurgente no estén dispuestos a pagar un día de cárcel.