Montería, 15 de enero de 2017

Señor
FIDEL CANO
Director El Espectador

Doctor Cano,

Ante el editorial de El Espectador publicado este domingo 15 de enero, titulado “El veneno de la corrupción”, el cual asegura que no debe haber “tanta prisa para despojarse de responsabilidad. Y no sólo la obvia que le cabe a la cabeza de un Gobierno por no asegurarse de nombrar a las mejores personas en los cargos…”, quiero hacerle las siguientes precisiones:

En el marco de la búsqueda de un profesional para ser nombrado como Viceministro de Transporte, en lugar de hacer clientelismo, pedí a la Cámara de Comercio de Cartagena que me enviara la mejor persona de esa ciudad para ocupar ese cargo.

La Cámara de Comercio le recomendó al Gobierno el nombre de Gabriel García Morales, por su “formación académica, su trayectoria profesional y la estructura moral que conocía de su familia”, como ya lo explicó la doctora Silvana Giaimo, anterior directora ejecutiva de la Camara Comercio de Cartagena.

La hoja de vida de Gabriel García Morales tenía todos los méritos profesionales para ser nombrado como Viceministro de Transporte: economista de la Universidad de los Andes y Master en Transporte, Infraestructura y Logística de la Universidad George Masón de EEUU.

Gabriel García traicionó la confianza de mi Gobierno, del ministro Andrés Uriel Gallego, de todos aquellos que conocían de sus virtudes profesionales y académicas, y de mi persona. En mi larga vida pública, he manejado los recursos del Estado con pulcritud y austeridad.

Por último, quiero recordarle, señor director, lo que escribí en el comunicado del 13 de enero de 2017: “Confío que la fiscalía encuentre a todos los sobornados en los diferentes contratos de Odebrecht, que se sepa el nombre de congresistas que recibieron dinero y si las campañas de Santos tuvieron financiación de esta compañía. Óscar Iván Zuluaga ha sido absolutamente claro”.

Álvaro Uribe Vélez