La Comisión de Ética y estatuto del Congresista, archivó dos indagaciones preliminares contra la Senadora Paola Holguín, atendiendo la inviolabilidad parlamentaria y el respeto a su libertad de expresión.

Una de las indagaciones preliminares archivadas, se originó por la queja presentada por JULIAN GALLO (Alias Carlos Antonio Lozada) y VICTORIA SANDINO, líderes de las FARC y, por tanto, máximos responsables de los crímenes atroces cometidos por dicha estructura criminal. Los quejosos, hoy imputados por la JEP por crímenes contra la humanidad y el Derecho Internacional Humanitario, solicitaron la censura de la Senadora Holguín por su protesta mediante afiches instalados en la puerta de su propia oficina, en los que los cuestionaba por su responsabilidad en crímenes sexuales denunciados por ONG´s como la Corporación Rosa Blanca.

La segunda de las indagaciones cerradas a favor de la Parlamentaria Holguín, fue promovida por un ciudadano que presentó una queja disciplinaria ante la Procuraduría General de la Nación por un audio que se hizo público en el que invitaba a un grupo de profesionales integrantes de la Reserva de las Fuerzas Militares a reflexionar sobre las irregularidades advertidas en el proceso judicial seguido contra el expresidente de la República Álvaro Uribe.  Remitida la queja a la Comisión de Ética por parte del Ministerio Público, y tras la práctica probatoria de rigor, dicha Comisión concluyó que el mensaje no tenía ningún contenido que llamara a la violencia, sino que se limitaba a una invitación, como lo explicó públicamente la legisladora en tal ocasión, a reflexionar sobre un asunto de interés político y jurídico. Este hecho le significó a la Senadora, entre otras cosas, ser víctima de una campaña de hostigamiento y desprestigio mediático auspiciada por Congresistas de extrema izquierda.

La Comisión de Ética resaltó la consistente y pública oposición política de la Legisladora a la concesión de beneficios judiciales y extrajudiciales, entre ellos el olvido forzado en detrimento de la memoria histórica y la dignidad de las víctimas, a criminales de guerra y de lesa humanidad como quienes hoy, en virtud del Acuerdo entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC, ocupan curules en el Congreso de la República. 

Entiéndanse estas decisiones, como una reivindicación del buen nombre de la Honorable Senadora PAOLA HOLGUÍN, y su reputada postura política de defensa de la democracia, la dignidad parlamentaria, la libertad de expresión y la solidaridad con las víctimas de criminales atroces.