Colombia registró hoy su abstención en la votación de la Resolución presentada para consideración de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre “La necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, como una manifestación política de rechazo a la actitud hostil de Cuba hacia Colombia, la cual no se compadece con las buenas relaciones que se venían forjando desde años atrás entre los dos países y que se expresa en los siguientes hechos:

– El refugio a terroristas colombianos confesos en territorio cubano, a pesar de las reiteradas solicitudes de que sean puestos a disposición de las autoridades colombianas para su sometimiento a las investigaciones y procesos judiciales correspondientes.

– El refugio a terroristas colombianos confesos en territorio cubano, desconociendo las circulares rojas de Interpol que obligan a las autoridades de la isla a entregarlos para que respondan por los crímenes cometidos.

– El refugio a terroristas colombianos confesos en territorio cubano, desconociendo las solicitudes de extradición de jueces colombianos para que paguen las condenas impuestas en su contra por delitos gravísimos como la atroz masacre de Machuca, por mencionar solo un caso.

Con esta votación, el Gobierno Nacional también realiza una manifestación política de rechazo a:

– La actitud hostil de Cuba contra Colombia, que se expresa en el apoyo activo al régimen tiránico y dictatorial de Nicolás Maduro, que representa una amenaza a la seguridad nacional y regional.

– La participación del régimen cubano en intentos desestabilizadores a varios gobiernos de la región, tal y como ha sido denunciado por la Organización de los Estados Americanos en su comunicado de prensa del 16 de octubre pasado.

Colombia reafirma la defensa de los principios rectores de su política exterior, como son el respeto a la soberanía, la no injerencia en los asuntos internos de otros países, el respeto a la independencia política y el cumplimiento irrestricto de las normas del derecho internacional. Es en virtud al apego a estos principios, y a la coherencia frente a los mismos, que Colombia está obligada a reconocer las realidades antes mencionadas.

Bogotá, 7 de noviembre del 2019