Con el más profundo dolor en el alma y rabia en la sangre ante la indefensión frente a la infamia, a nombre de mi familia, de mi Ejército, de mis amigos, de la memoria de los Soldados que murieron a mi lado en la duras batallas contra el terrorismo, le presento al Diario El Tiempo las gracias porque cumplen ya una década asesinando en vida mi nombre, mi honor y la verdad.
Algún día ustedes Honorables comunicadores ante el juicio de la historia deberán inclinar la cara de vergüenza, porque sin siquiera una muestra de interés en saber la verdad, dedicaron sus páginas a enaltecer a los asesinos terroristas y a aniquilar a esos Soldados de Colombia que sacrificaron todo en inimaginables batallas para que la sociedad viviera.
Llevo diez años en este miserable proceso y aun no existe condena en firme porque jamás se ha derrumbado la presunción de mi inocencia, he pasado una década tras las rejas y la humillación sin que haya sentencia ejecutoriada, es decir siendo inocente pagué la pena de prisión porque la justicia en manos de los medios utilizados para sustituir la ausencia de pruebas, ignora la verdad y aplica los odios y los intereses oscuros del poder.
Posiblemente para ustedes las palabras Honra y Honor no signifiquen nada y por eso juegan a diario con ello. Pero para un Soldado es el único capital que le hereda a sus hijos y a su patria, por eso el infinito dolor en el alma hoy.
Señores Diario El Tiempo: ni fui socio de Jorge Cuarenta, ni he cometido falsos positivos, ni Ejecuciones Extrajudiciales. Soy un Soldado de honor de Colombia y mi pecado fue enfrentar a los asesinos y derrotarlos en el campo de combate para salvar a la sociedad como es la misión constitucional del Ejército.
Un día la historia se hará nítida así sea tarde para salvar mi honor en vida, pero la verdad que ustedes negaron se sabrá.
Me niego a Arrodillarme y Dios Salve a Colombia.
Coronel Hernan Mejía Gutiérrez