Bogotá, 1º de junio de 2016 (CD). Declaraciones del expresidente y Senador Álvaro Uribe Vélez, tras ser preguntado por carta del doctor Álvaro Leyva en la que lo invita a tener un encuentro con el cabecilla de las Farc, alias Timochenko, para hablar del proceso de La Habana.

“Primero, yo tengo buena amistad y le tengo confianza al doctor Leyva. Yo me reúno periódicamente con el doctor Leyva, la última reunión fue de 15 a 20 minutos el jueves en la mañana, en la Escuela de Ingenieros y de Emprendedores. Aprecio mucho al doctor Leyva, pensamos en esta materia muy diferente, pero me he sentido tranquilo dialogando con él porque ha sido veraz y constructivo en ese diálogo conmigo.

Segundo, sobre lo que él propone, yo tendría que decir lo siguiente: el competente para negociar en nombre del Estado colombiano es el Gobierno Nacional. Desde mi posición de simple ciudadano, hoy con unas responsabilidades de Senador, en compañía de los colegas del Centro Democrático, lo que hemos hecho es hacer llegar unas observaciones al Gobierno Nacional y a personas que hablan con las Farc.

Tercero, le he pedido por escrito al doctor Leyva; al ex secretario de Naciones Unidas, Kofi Annan, y al señor Bernie Aronson, delegado del Presidente Obama, que ellos conocen todas nuestras observaciones, que pueden transmitirlas tanto al Gobierno como a las Farc.

Nosotros hemos estado dispuestos siempre a este diálogo con el doctor Leyva, con Bernie Aronson, con Kofi Annan, con los delegados del Gobierno Nacional, nuestras preocupaciones son ampliamente conocidas, lo que pasa es que nada se ha incorporado.

Nuestras preocupaciones en qué reposan? Reposan en la convicción de que la impunidad reproduce la violencia; en el hecho de que sin los mínimos de sanciones adecuadas el acuerdo puede ser insostenible en el largo plazo; que no puede haber riesgos para la economía, para el sector agropecuario; nos preocupa mucho que el narcotráfico sea consideración delito político, por ende sin cárcel, sin extradición, con elegibilidad política, y que una masacre, la violación de niñas, el reclutamiento de niños, delito de lesa humanidad, se queden sin cárcel. Basta que las Farc simplemente lo reconozcan y que, en todo caso, sus autores tengan elegibilidad política.

Y nos preguntamos: Entonces, qué va a pasar con lo paramilitares? Qué va a pasar los los miles de colombianos que están en las cárceles, que no tienen elegibilidad y que llevan un largo tiempo en la cárcel, no obstante que muchos de ellos cometieron crímenes que no alcanzan a ser de la gravedad de los crímenes de Farc. Son preocupaciones”.

(FIN)