Por: Luis Guillermo Echeverri Vélez

Quien no la comprenda es un agente del retraso y un enemigo del desarrollo y progreso de las comunidades y el ciudadano.

La transformación digital es la única forma de combatir la corrupción, las ineficiencias de las formas y costumbres cómodas tradicionales, el clientelismo y el engaño social que se oculta en los postulados de los populismos.

Solo la transformación digital del Estado puede encaminar la sociedad a trabajar como un todo público privado generador de oportunidades y empleos y a superar la inconformidad de las personas que está siendo alimentada por medios tradicionales irresponsables que le venden la retórica y dialéctica a la gente hasta que se causa la instalación de regímenes totalitarios.