Por: Álvaro Uribe Vélez

Primó el Estado pero el beneficiario político hizo que después primara el terrorismo.
Nada tuvo que ver el Ministro, estaba en el extranjero, cuando regresó fue a mi oficina con el General Padilla de León a decirme que si la Farc develaba el plan, e impedía que Ingrid y los demás abordaran el helicóptero de rescate, se debería permitir que los retornaran a la selva. Le contesté que de manera ninguna, que además estaban muy enfermos, que bajo mi responsabilidad entrara a operar el plan B. En efecto, yo había sugerido al General Padilla de León que tuviera un grupo entrenado que a la mínima señal llegara y estableciera un cerco humanitario, ni tan cerca que los secuestradores dispararan, ni tan lejos que se evadieran con los rehenes. Sobre la posibilidad del cerco humanitario, aislado de la operación secreta, comenté al Ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Bernard Kouchner. Nada le manifesté del operativo en marcha. Me contestó que estaría listo para venir a negociar la liberación si se hiciera el cerco humanitario, incluso me pidió llamarlo a su casa de París. Después lo llamé a dar la buena noticia. El plan lo preparó un grupo de nuestras fuerzas bajo la dirección del General Mario Montoya. Estuve buscando la liberación de los secuestrados desde el día que inició el Gobierno, agosto de 2002. Los altos mandos me invitaron a recibir a Ingrid, dije que lo hicieran ellos y que el Ministro lo necesitaba para su futuro político. Aquel día continué la agenda, asistí a la reapertura del hospital Lorencita Villegas que había sido cerrado tiempo atrás. Yo estaba listo para salir ante cualquier dificultad, como lo hice dos meses antes a raíz del bombardeo al terrorismo invasor de la hermana Ecuador. Esta acción eliminó el control que ejercía Raúl Reyes sobre la comunicación entre Jorge Briceño (Mono Jojoy), cabecilla de actos terroristas, y Farfán (Gafas), carcelero responsable de mantener en cautiverio a los secuestrados. Ya sin esa intermediación fue efectivo el libreto de la inteligencia del Estado que llevó al rescate. Ingrid y los liberados le hablaron al país aquella noche desde la Casa de Nariño, actué como coordinador para asignar el uso de la palabra. Ante la repetida pregunta de por qué no aparecí en la foto con Ingrid, bajando del helicóptero y apareció el Ministro, he contestado que esa foto simboliza uno de mis principios: delegar éxitos y asumir dificultades.

Primó el Estado pero el beneficiario político hizo que después primara el terrorismo.