El proyecto post marxista es muy claro: La sociedad no es de los individuos, los derechos no son de los individuos, es de grupos sociales que ellos mismos definen. El capitalismo puede existir si es controlado desde el partido-estado y conexo a interés legal o extra legal. La justificación teórica es la desigualdad, el pilar operativo es el resentimiento, la movilización contra un enemigo permanente. Nunca la democracia liberal conoció un riesgo similar desde la época de Breznev. Y también en la guerra de ideas la academia liberal y democrática casi siempre es miedosa y espera en una mediación o en que pase la honda.