Palabras en la entrega de la Orden de la Democracia Simón Bolívar en el grado de Comendador, a la Institución Educativa Escuela Normal Superior de Jericó

Jericó (Antioquia), 24 de noviembre de 2018

Buenas noches, para mí es un honor llegar hoy, al lado de un gran hijo de Jericó, el Honorable Representante Juan Espinal, para hacer entrega de la Orden de la Democracia Simón Bolívar en el grado de Comendador, a la Institución Educativa Escuela Normal Superior de Jericó, en la conmemoración de sus 70 años.

Fue un febrero de 1948, cuando con 72 alumnas inició labores esta Institución formadora de Maestros, que desde el 2014 tiene anexos 9 centros educativos rurales con modelo flexible de Escuela Nueva, y que al día de hoy ha entregado a nuestra sociedad casi 3 mil egresados.

Vale la pena aprovechar este espacio, para resaltar la filosofía y la propuesta pedagógica de la Normal Superior de Jericó; su apuesta por un modelo basado en el diálogo, la identidad- diversidad para el desarrollo del ser, la dimensión humana y la transformación basada en la educación. Una entidad que trabaja desde el encuentro con el otro, su reconocimiento y la búsqueda de consensos. Este y todos los valores de esta meritoria Institución, seguramente la harán merecedora de la nueva  acreditación.

Este espacio que emociona al ver tantas caras de jóvenes que terminan una etapa tan importante de formación, que no es la última, porque como decía el Maestro Gabriel García Márquez: “la educación debe ser desde la cuna hasta la tumba, no conformista, ni represiva, sino que ponga el país al alcance de los niños para que lo transformen y engrandezcan”. Ustedes tienen además, la noble condición de Maestros, ustedes que hoy terminan un proceso de formación, pasan a ser ahora formadores.

Colombia vive una difícil coyuntura, pero nosotros a lo largo de nuestra historia, hemos aprendido a convertir las crisis en oportunidades, y esta es una oportunidad para que nos repensemos como Nación, para concentrarnos más en lo que nos une y menos en lo que nos diferencia, una oportunidad para trazar nuestro presente y edificar las bases de un futuro con justicia, paz verdadera, desarrollo sostenible y sustentable, que se traduzca en oportunidades para todos.

La educación es la herramienta central para lograr estos propósitos. La educación es un factor fundamental de movilidad social, formación ciudadana y desarrollo.

La educación es la inversión con más alta tasa de retorno, es lo único que rompe las cadenas de la pobreza, que evita condenar a los hijos de los pobres a ser pobres. La educación integral es la que permite la formación de ciudadanos, comprometidos con sus conciudadanos y con la defensa de la Patria. La educación facilita el proceso continuo de creación de empleo, permite crecimiento económico, especialmente en esta era del conocimiento.

En nuestro país a lo largo de los años se han hecho esfuerzos para ampliar la cobertura, pero continuamos con enormes deficiencias en educación superior, y los temas de calidad, pertinencia e investigación. Este es el reto del ahora.

Es importante además, buscar una vinculación más estrecha entre los colegios, los padres de familia y la comunidad; entre las instituciones de educación superior y el sector productivo. Y, a pesar de las limitaciones presupuestales, se tiene que hacer esfuerzos que deben mantenerse en el largo plazo, para la financiación de la educación y la investigación, contagiando a los niños desde temprana edad al estudio de la ciencia.

Los Maestros merecen un capítulo en esta apuesta por la educación, la calidad depende en gran medida de ellos, porque más que infraestructura, la calidad está ligada a contenidos y modelos pedagógicos, está relacionada con la capacidad de los Maestros para transmitir pasión por el conocimiento.

Colombia tiene que querer a sus Maestros, por eso vale la pena recordar la hermosa campaña de los ingleses, “Nadie olvida un buen profesor”, y a fe que es verdad.

Los maestros en Colombia han superado las carencias de nuestro sistema, con amor; han superado cada adversidad, incluso la de la violencia, a ellos debemos rendir todos los homenajes.

Recordemos por último, que sólo con educación integral, lograremos una Nación con tolerancia a la diversidad y no permisividad a la violencia. Sólo con formación de calidad y pertinencia, lograremos crecimiento económico sostenido y sostenible. Solo con una visión integral, podremos construir una educación que supere los retos que nos plantea la nueva realidad de nuestras sociedades.

De nuevo, todo el reconocimiento a quienes han escrito estos 70 años de historia de la Institución Educativa Escuela Normal Superior de Jericó. Esta Orden de la Democracia Simón Bolívar en el grado de Comendador que hoy les entregamos, esperamos se convierta en impulso moral para continuar en su ejemplar lucha. Haciendo lo que reza en su himno infundiendo el saber consagrado que en las aulas con fe se pasea, y luchando con fuego sagrado, porque triunfe en las almas la idea.

A los Graduandos, felicitaciones.