Ayer el Presidente Juan Manuel Santos desafió a los colombianos que votaron a favor de la paz y en contra del acuerdo que suscribió con las FARC, olvidó su condición de Jefe del Estado  y las obligaciones que esa condición le imponen, y desconoció el mandato que recibió el 2 de Octubre.

En lugar de responder las propuestas del Centro Democrático para avanzar en la construcción de un ACUERDO NACIONAL PARA LA PAZ, escogió el camino de la confrontación y la división.

Prefirió hacer caso omiso de que la inmensa mayoría rechaza que no haya ni un solo día de privación de la libertad para los principales responsables de los más graves delitos.

Y no quiso tener en cuenta que la misma mayoría se opone  a la elegibilidad política inmediata de esos culpables de atrocidades.

En lugar de expresar su voluntad de discutir las propuestas que se le han presentado en muchos aspectos, con ánimo constructivo, prefirió descalificar algunas de ellas como inviables, dando así pasos evidentes para desconocer la voluntad mayoritaria expresada el 2 de Octubre.

Estamos preparados para la batalla política, pero afirmamos nuevamente que lo que le conviene a Colombia es el ACUERDO NACIONAL PARA LA PAZ.

Rechazamos los términos desafiantes y contrarios a la institucionalidad del Presidente Santos en su alocución de anoche.

No obstante, pensando en los más altos intereses de la nación, reiteramos que si se logra ese ACUERDO NACIONAL PARA LA PAZ, apoyaremos la implementación de lo acordado, y aislaremos el proceso de implementación de la campaña presidencial.

Así mismo, insistimos en la conveniencia de una mesa técnica integrada por voceros del Gobierno y sectores que votaron por el SÍ, voceros de sectores que votaron por el NO y voceros de las FARC.

Óscar Iván Zuluaga
Iván Duque
Carlos Holmes Trujillo

Bogotá, 21 de octubre de 2016

(FIN)