La Mesa de Trabajo integrada por las Federaciones y Asociaciones de Oficiales, Suboficiales, Soldados y Agentes de la Reserva, así como las de Pensionados de la Fuerza Pública, enviaron carta abierta al presidente de la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad CEV, el Padre Francisco De Roux, donde expresan:

“El pasado 28 de abril del año en curso, algunas de nuestras organizaciones asistieron a una reunión con los representantes del Centro de Estudios Educativos, CRECE y dos delegados de la Comisión de la Verdad para realizar un ejercicio orientado a tratar de establecer la evolución de la instituciones militares y policiales durante la época del conflicto que se vivía y que aún se vive con los grupos armados ilegales que amenazan gravemente la estabilidad de nuestra organización política y social, oportunidad en la que se entregaron los documentos que contienen un resumen de los temas estudiados en esa oportunidad.


En esa ocasión, quisimos que asistieran representantes de los miles de soldados y policías que resultaron mutilados y lisiados por el accionar criminal de esas organizaciones al margen de la ley y de los familiares de quienes entregaron sus vidas como precio para la defensa de la institucionalidad y de toda la nación colombiana. Infortunadamente esto no fue posible porque manifestaron que en repetidas ocasiones buscaron un espacio ante la CEV para exponer su verdad y donde pudieran contar el trato atroz e inhumano al que fueron sometidos, pero que nunca este pedido fue atendido. Por lo tanto, este grupo de colombianos también víctimas, no consideraban conveniente que ahora cuando ya existe un informe casi terminado, se les escuche por cumplir un requisito y sin la debida atención para posteriormente presentarlos como oportuna y adecuadamente atendidos.


Esta posición asumida por los militares y policías víctimas, especialmente de las FARC, nos deja aún más sorprendidos cuando el comisionado Carlos Guillermo Ospina Galvis ha presentado renuncia pública e irrevocable a su cargo ante presuntas acciones en el seno de la comisión que según él, constituyeron una discriminación y estigmatización por parte del plenario de la comisión que le negaron el derecho al disenso con la imposibilidad de hacer hasta un salvamento de voto, al parecer por razones de orden ideológico y que le hicieron presumir que podía haber una intención política al justificar o validar conductas de un actor del conflicto para asignar las responsabilidades al Estado en cabeza de sus agentes, situación que coincide con la interpretación y manifestaciones de los soldados y policías que consideran no haber sido tenidos en cuenta en el proceso de construcción de la verdad.


Por lo anterior consideramos que la CEV no debe presentar este informe carente de total legitimidad y mientras no subsane la exclusión mencionada, también, teniendo en cuenta que el proceso electoral está reflejando matices relacionados con las narrativas de las cuales un amplio sector de la sociedad colombiana está siendo excluido, tal y como lo advierte quien hoy renuncia a esa institución. Igualmente respaldamos la decisión del señor Carlos Ospina, con quien coincidimos que validar o legitimar narrativas ideológicas o políticas en nada contribuyen a la reconciliación nacional y por el contrario, se aleja la posibilidad de construir una informe incluyente que refleje la verdad del conflicto y explique la violencia que ha sufrido nuestro país, la verdad a medias, no es plena verdad.


Como Reserva de la Fuerza Pública nos declaramos sorprendidos y preocupados ante esta situación que deja por lo menos en duda los resultados de esa comisión y de su informe final, al darse la posibilidad de que solo aparezca la versión de un sector de los que participaron en el conflicto y que se descarte la de otros sectores que seguramente tienen una buena parte de la verdad que se quiere esclarecer, como base y fundamento para crear las condiciones necesarias de una efectiva y sincera reconciliación”